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“Puesta en votación las dos proposiciones, fue negada la de Agudo Freites, que obtuvo catorce votos; y aprobada la de Calderón por mayoría. Se advirtió que esto no quería decir que el Sindicato Nacional de Periodistas no colaborará con los demás organismos similares para el caso de que en lo sucesivo se tratara de crear la Federación de Trabajadores de la Prensa.
“Respecto a la posición del Sindicato con relación a la A.V.P., aspecto señalado por Agudo Freites, se acogió una moción de César Rengifo , en la cual enfocó con acierto la discriminación de que la Asociación Venezolana de Periodistas actúa en el plano de lo cultural más que todo; y las funciones del Sindicato, como se ha expresado categóricamente, son económicas y sociales.
“Finalmente se llegó a un acuerdo, nombrándose un Comité Responsable, que presente los estatutos a la reunión del próximo día sábado, y haga las convocatorias que son del caso. Dicho Comité quedó integrado por los periodistas Rafael Calderón, Martín Ernesto González y Evarista (SIC) Ramírez . Una vez discutidos los estatutos, se procederá a la instalación, nombramiento de la Junta Directiva del Sindicato y a llenar los extremos de la Ley necesarios para pedir la legalización ante el Ministerio del Trabajo.
“En dicha reunión actuó –concluye la nota– como Director de Debates, el señor Raúl Alfredo Arriaga, y como Secretario Accidental, el señor Alfredo Pérez Mirabal.” (29)
Antes de continuar con los testimonios, debemos señalar varias cuestiones. Empecemos por decir que es evidente, cuando se fija “posición del Sindicato frente a la Asociación Venezolana de Periodistas”, que la AVP no fue la promotora del SNP, y más cuando se llega a deslindar la naturaleza de cada una de esas organizaciones afirmando que la primera se mueve “en el plano de lo cultural más que todo”, mientras que el futuro SNP tendría funciones “económicas y sociales”, y que en todo caso, “no se trataba de crear un organismo de facción de la A.V.P., sino de una organización de características definidas y atribuciones especificas para lograr mejoras económicas y sociales de los periodistas profesionales”. Esas aclaratorias y posiciones, es lógico, revelan, por lo menos, que de parte de la AVP como institución, no se aupaban los intentos de creación del Sindicato por considerar que era un organismo paralelo, “de facción”, sin comprender ni justificar las motivaciones que impulsaban el nacimiento del SNP. Esa contradicción pone al descubierto la existencia en el seno de los periodistas venezolanos de la época, cuando menos, de tres posiciones que tienen, indudablemente, origen ideológico: primero, quienes se conformaban y disfrutaban con ser miembros de una élite ilustrada, culta, del campo de las ideas que no podían descender a cuestiones demasiado terrenales como la lucha organizada frente a los patronos, élite que formaría un sector directivo de la AVP en la época; segundo, un grupo más avanzado ideológicamente que entendía que además del puro ejercicio cultural y de retórica política había necesidad de la lucha de clases a través de los sindicatos, e intuían la condición de asalariados de los periodistas. No obstante, no pasaban de enfrentar una realidad muy evidente con criterios “tradeunionistas”, se estancaban en el economicismo, conservando ciertos resabios elitescos, que lograron imponerle al Sindicato para estar integrado solo por “periodistas activos (redactores, reporteros, columnistas, etc), reporteros gráficos y colaboradores regulares remunerados.”; y en tercer lugar, quienes sostenían ideas marxistas y veían desde el comienzo la necesidad de ampliar la base social se la nueva organización con trabajadores y profesiones de otras áreas de la industria de la prensa, que serían, en este caso, los catorce votantes que apoyaron la proposición de “que el Sindicato estuviera integrado por los trabajadores de la Prensa en general”.
También llama la atención que las reuniones de los fundadores del SNP se realizaron en el local de la Asociación de Linotipistas de Venezuela, en el edificio Washington que quedaba frente a la Plaza Bolívar, en la misma acera de la Gobernación del Distrito Federal, de Torre a Principal; y no en la sede de la AVP, como hubiese sido lógico si las convocatorias constituyentes las hubiese realizado o animado la Asociación.
TESTIMONIOS
Sobre el particular, son de gran valor los testimonios de varios de los fundadores del Sindicato Nacional de Periodistas, entre ellos Rafael Calderón, primer Secretario General:
-Esto se origina de una idea que tuvimos nosotros en La Esfera –se refiere a la fundación del SNP– en los primeros días de marzo aprovechando, pues, la euforia que había, el entusiasmo que había a consecuencia de la “Revolución de Octubre”. Y allí varios redactores consideramos si tal vez era conveniente fundar un sindicato, idea que pareció un poco rara porque siempre se consideraba al intelectual, al periodista, como un trabajador fuera de la línea típicamente obrera, concepto, desde luego, equivocado. Yo tuve que aclararle bastante este asunto, a muchas personas, a muchos compañeros, para decirles simplemente que éramos obreros con las mismas prerrogativas de cualquier obrero. Y entonces hice una lista de compañeros de otros diarios: El Heraldo, El Universal, Ultimas Noticias, El Nacional, para que los que estuvieran de acuerdo con la idea de fundar un sindicato de periodistas, la firmaran. Se la di a Alfredo Pérez Mirabal, “El Faraón” le decíamos siempre con todo cariño. Él fue a todas partes y al día siguiente, bueno, todos aceptaron y nos reunimos en la Asociación de Linotipistas que siempre estuvo hermanada con nosotros, cedía sus locales. Aprovechábamos todo porque nosotros no teníamos ni un centavo ni sabíamos, inclusive, por dónde nos iban a entrar en material sindical, era una cuestión completamente nueva en Venezuela la sindicalización del intelectual, del profesional del periodismo; una cosa, repito, que casi no se concebía. En esta reunión de quizá treinta, cuarenta, cincuenta, no recuerdo bien -Calderón habla de la sesión del 7 de marzo de 1946– yo les hice una exposición sobre la materia, todos opinaron favorablemente, se discutió si se hacia un sindicato únicamente de reporteros, redactores y fotógrafos o si se mezclaban los linotipistas y los gráficos, pero entonces se quedó en que era únicamente periodistas. En esa reunión se nombró una comisión para redactar unos estatutos que serían, desde luego, provisionales; ésta comisión quedó integrada por Martín Ernesto González, Luis Evaristo Ramírez y Rafael Calderón, con el encargo de presentar un informe en la reunión siguiente. En esa reunión constitutiva, muy simpática y muy animosa y, desde luego, muy preocupada por los problemas que íbamos a resolver, actuó como Director de Debates Luis Alfredo Arriaga y como Secretario Accidental el compañero Pérez Mirabal.
Esas reuniones, según las referencias, eran realmente democráticas, abiertas, con la disposición de aclarar cualquier cuestión y decidir siempre por mayoría, cuando el acuerdo unánime no se conseguía. Fueron reuniones solidarias y espontánea la participación de los periodistas, donde no faltaba quien llegara “jumo” después de haberse tomado varias “cervecitas de esas de a medio”, lo que también contribuía a caldear el ambiente en ciertas discusiones.
En cuanto a las relaciones con la AVP, concretamente, RC afirma que “esos fueron pleitos también que tuvimos con la Asociación Venezolana de Periodistas. ¡Ah!, protestó un poco contra nosotros porque nosotros éramos un grupo, que te dijera, de guerrilleros, pues, de guerrilleros de la profesión: no puede ser porque eso era apartar a la Asociación... la Asociación sigue sus asuntos culturales...”
-Y que lo consideraban hasta peyorativo porque el periodista era un intelectual que cómo se iba a obrerizar, le comentamos a RC.
-Si, que era suficiente con la AVP.
-¿Qué criterio manejaron ustedes?
-No... Nosotros nos separamos de ellos... mantuvimos una línea completamente separada de las ideas de la AVP, hasta que la AVP, en vista de que la fuerza sindical éramos nosotros, los que hacíamos los periódicos, al fin y al cabo ellos no hacían nada, ellos eran escritores... Desde luego, muchos de nosotros, yo soy fundador de la AVP también, y todos somos tanto fundadores de la AVP como del Sindicato.
-¿Igual que Francisco J. Ávila?
-Sí, Francisco, como no...
-¿Francisco J. Ávila aparece como promotor del Sindicato también?
-No. De la AVP. (4)
Al respecto, sigue la versión de Arístides Bastidas:
-No había sindicato y entonces la gente de Ultimas Noticias, sobre todo los jóvenes, ¿no?, nos empeñamos en fundar el Sindicato. En eso tuvieron gran participación los militantes del Partido Comunista, especialmente Bernardo Dolande. Habían dirigentes de la AVP, que se había fundado en 1941, que consideraban que la fundación del Sindicato era un agravio a la profesión de periodistas, porque literalmente aducían que una profesión tan intelectual, tan llena de dignidad y tan significativa a los efectos del desarrollo social, etcétera, etcétera, etcétera, que había que jerarquizarla y que no podía confundirse, en ningún sentido, con las profesiones artesanales como la de albañiles, los zapateros, que en esa época ya tenían funcionando sus sindicatos. Puedo decirte que la AVP estuvo ausente por completo, por lo menos los Directivos de la AVP, en la fundación del Sindicato. (1)
Omar Pérez también reconoce las divergencias con los Directivos avepistas, cuando dice “que ha habido siempre esa tendencia por razones históricas” de la estrecha relación entre escritores y periodistas, “siempre ha privado ese criterio elitesco de pensar que nosotros no teníamos derecho a asociarnos para defender nuestros intereses de trabajadores enfrentados a un poder económico terrible; claro, que si nosotros no nos uníamos, en algún momento dado nos podía liquidar fácilmente, como siempre ocurría cada vez que entraba un redactor en conflicto con la empresa, pues el redactor salía disgustado y más nada; no había ningún reconocimiento ni tenia indemnización; no tenia ninguna clase de protección. Entonces, claro, esa era una de las cosas por las cuales (Bernardo) Dolande se preocupaba, porque Dolande se convirtió un poco en heraldo de ese pensamiento y nosotros lo fuimos acogiendo todos, porque evidentemente nos dábamos cuenta de que teníamos que asociarnos y unirnos para luchar contra los empresarios, contra los intereses patronales, que eran totalmente distintos a los nuestros, era evidente.”
Muy preciso al aclarar el asunto fue Claudio Cedeño, caricaturista, pintor y profesor de artes plásticas, quien ocupara la Secretaria General del SNTP durante los periodos 49-51 y 51-53. La pregunta que le formulamos fue la siguiente:
-Hay quienes sostienen que la AVP decidió crear el Sindicato; hay quienes dicen que el Sindicato nació ante la falta de poder de la AVP para actuar en ciertos planos y concretamente en el de la contratación colectiva. ¿Cómo fue eso realmente?
Y ésta su respuesta:
-Una cosa no tuvo nada qué ver con la otra. Yo participé en las dos fundaciones, tanto en la de AVP como en la del Sindicato. La AVP se fundó en 1941: naturalmente que era una idea que se venía produciendo en el ánimo de muchos y su principal animador fue Francisco J. Avila, y con un grupo de trabajadores que estaban en los periódicos activos en esa época, se organizó la Asociación Venezolana de Periodistas. Todavía es una agrupación un poco... para la época de Caracas, de esa Caracas de entonces que era una aldea y que los periódicos tenían una limitación bastante grande. Realmente el periodismo moderno nació fue con Ultimas Noticias, con El Nacional posteriormente, en Caracas, con el tipo de reportero buscando noticias. Antes era (cualquier periódico) una oficina donde iban a llevar algunas informaciones y esporádicamente salían, así que los periódicos eran una cuestión muerta completamente. Esa aparición (se refiere a los dos diarios prenombrados) y un cierto auge que tuvo la prensa con la presidencia de Medina, una apertura de las libertades democráticas, sobre todo la libertad de expresión, eso dio el estimulo a que la gente se agrupara primero en la Asociación. Había sucedido ya un congreso de Periodistas que se había realizado aquí (en Caracas) en 1943. Yo estuve en ese Congreso. Y luego, era una concepción gremialista completamente la AVP, hasta el punto de que había Circulo de Reporteros Gráficos y de Periodistas Deportivos; toda una serie de derivaciones que indicaban un carácter, que no era un organismo de lucha reivindicativo ni mucho menos, no se había constituido para eso. El Sindicato se fundó en 1946: ya entonces, se había creado una organización totalmente diferente. Ya existían los reporteros trabajando en la calle, trabajando empleados, con sueldos, unos sueldos bajísimos, de 300-400 bolívares. Con El Nacional se habían creado una serie de estamentos, que si las paginas deportivas, reporteros de sucesos, el de información, toda una serie de cosas que hizo evidente la explotación y la necesidad de que los trabajadores se organizaran gremialmente desde el punto de vista de conquistas salariales y de todas esas cosas, de aspirar a sus reivindicaciones.
-¿Por qué la AVP nunca tuvo ese carácter?
-No, nunca tuvo ese carácter porque la AVP era un organismo que permitía la representación de los Directores de periódicos, podían ser miembros de la AVP todo el mundo, dueños de periódicos: Juan de Guruciaga, por ejemplo, era miembro de la AVP; Miguel Otero Silva y Kotepa Delgado, etc. Todos los directores de periódicos en esa época, eran miembros de la AVP. Del Sindicato no podían serlo, porque el Sindicato era una agrupación de explotados, de asalariados. Así nació desde el primer momento; claro, fue organizado por Bernardo Dolande, un camarada (del PCV), fotógrafo que trabajaba en La Esfera. El fue el animador de este proyecto.
-¿Y Francisco J. Ávila?
-Ávila no tenía ese carácter reivindicativo, su trabajo era esporádico.
-Pero han dicho que así como fue el principal animador de la AVP, Francisco J. Ávila fue el principal animador del Sindicato...
-Eso es cierto –respondió CC– Dolande le dio un carácter de clase al Sindicato y lucho como se podía luchar en es época, con tanta decisión que la gente le otorgo su confianza inmediatamente, porque era un hombre que no iba a tener vacilaciones con los patronos ni nada de esas cosas. Ávila era un periodista, pero era un tipo de otra índole; era un colaborador, no era trabajador fijo de ningún periódico. En cambio, Dolande era un trabajador asalariado, con un sueldo, explotado.
11 DE MARZO DE 1946
Con esa contraposición de criterios, los fundadores del SNP continúan su actividad y convocan una nueva reunión para el lunes 11 de marzo de 1946, día de la fundación del Sindicato Nacional de Periodistas. Pero dejemos que hablen sus promotores:
-El día 11, de marzo de 1946, el Sindicato celebró una gran sesión en la sede de la Asociación de Linotipistas de Venezuela -cuenta Rafael Calderón-. Allí se abrió el debate y yo, como presidente de la comisión (“Comité Responsable”), pues, expuse todos los deseos nuestros y los problemas de los periodistas, el deseo de luchar por las reivindicaciones gremiales legitimas, todas las posibles en aquellos tiempos de sueldos muy bajos. Inclusive, ya empezamos a considerar esa vez unos casos de un compañero de Ultimas Noticias y otro del El País. Estas eran cosas muy apresuradas, tú sabes, un poco improvisadas porque, sin experiencia, pues, nos reuníamos y discutíamos y aprobábamos todas las cosas técnicas profesionales con los linotipistas que tenían muchas más experiencia que nosotros. Los Estatutos se aprobaron en principio y quedaron pendientes para una aprobación formal después. Después se procedió a la elección de la Junta Directiva.
-Esa constitución del Sindicato –recuerda Omar Pérez– fue singular, chico, a nosotros nos convocaron, ya estaba yo trabajando en El País, empezaron a realizar aquellas reuniones de tipo político... yo me acuerdo. Raúl Agudo Freites, que era un tipo increíble, de gran calidad, pidiendo la palabra para proponer a compañeros que trabajaran en el Sindicato, entonces, claro, todas las fuerzas políticas procurando obtener mayoría en la Directiva, pero nombrando siempre suplentes que pudieran en un momento dado, reemplazarlos porque en principio, en las primeras reuniones del Sindicato la gente no pensó que aquello iba a consolidarse.
Claudio Cedeño, cuando habló del ambiente y de los promotores de la constitución del SNP, reconoció que en ese momento “la gente de Ultimas Noticias fue un factor importante en eso, porque después que paso a manos de Capriles, se hizo sentir la explotación. La gente de Ultimas Noticias es la que forma la vanguardia, unos muchachos casi todos formadores de peo y alborotadores, constituyen realmente la vanguardia dentro del Sindicato de la Prensa. Casi todos son gente comunista, vinculados al Partido, todos tiene ese espíritu, una vanguardia juvenil, entusiasta, alegre: `El Caballo´ Acosta (Juan Acosta Cruz), (Pedro Rafael) Gilly, Arístides Bastidas, Carmen Clemente Travieso, la mujer de Miguel Otero: María Teresa Castillo, un grupo de gente que luego pasa a El Nacional, periódico que se los iba llevando de Ultimas Noticias...”
Sin embargo, Rafael Calderón sostiene que “tan sólo se trataba de dos o tres y Arístides mismo que estaba allí. Dos o tres compañeros que estaban con nosotros en la onda sindicalista, pero no era el grupo mayoritario. Siempre había problemas... Tú observas que en la (primera) Directiva no hay ninguno de Ultimas Noticias porque ellos siempre fueron remisos a eso. Luego fueron incorporando alguno que otro...”
Por su parte, Arístides Bastidas considera que “la fundación del Sindicato había sido una necesidad que se experimentaba desde 1945. En Ultimas Noticias, que fue la flecha del Sindicato, se pagaban unos salarios insignificantes. El salario en Ultimas Noticias era de 80 bolívares mensuales y una puya cada centímetro por columna que fuera publicado. En ese centímetro por columna le incluían a uno la foto, si uno aparecía en la foto. El centimetraje te lo pagaban los sábados y el sueldo lo pagaban mensual, los 80 bolívares. Pero la situación de Ultimas Noticias era tan dificultosa, que habitualmente le pagaban a uno el centimetraje incompleto y los sueldos había veces que se acumulaban por meses. Y entonces, en esa época, no se conocían pagos de guardias nocturnas, pago de guardias dominicales, y se obligaba a la gente a ir a las dos de la mañana y, en fin se trabajaba hasta tarde en las noches. La situación de los trabajadores era sumamente desventajosa en esos momentos, no solamente en Ultimas Noticias que era el lugar más crítico, sino también en La Esfera. El Nacional se consideraba que pagaba muy buenos sueldos porque en esa época la gente aquí (en El Nacional) ganaba 300 bolívares mensuales, 253 bolívares mensuales.”
-El Sindicato se fundó a raíz, pues, de esas reuniones –dijo AB– que unos cuantos tipos motorizamos, hicimos en el edificio Washington, que quedaba al lado de la Gobernación, frente a la parte norte de la Plaza Bolívar, entre Torre y Principal. Al este de la Gobernación estaban los Telégrafos, y al este de los telégrafos estaba el edificio Washington. Recuerdo que en unos muebles de paletas nos sentábamos nosotros. Allí estaba la Asociación de Linotipistas. La Asociación de Linotipistas que estaba antes de Monjas a Padre Sierra, 2-1 alto, era sede de varios sindicatos, se había mudado para el edificio Washington, y entonces nosotros nos reuníamos allí. Y allí se fundó el Sindicato... y esa es la historia inicial del Sindicato.
LA PRIMERA DIRECTIVA
En esa reunión del 11 de marzo, se aprobaron los Estatutos, se eligió la Primera Junta Directiva y se firmó el Acta Constitutiva del Sindicato Nacional de Periodistas. Dicha Junta fue estructurada con seis secretarios principales y dos suplentes, que ocuparían las vacantes temporales o definitivas:
Secretario General
RAFAEL CALDERÓN (La Esfera)
Secretario de Organización y Disciplina
RAÚL ALFREDO ARRIAGA (El País)
Secretario de Cultura y Propaganda
RAÚL AGUDO FREITES (El Nacional)
Secretario de Finanzas
PEDRO HERNÁNDEZ CAMACHO (El Universal)
Secretario de Actas y Relaciones
LUIS F. BELLORÍN (La Religión)
Secretario de Trabajo y Reclamos
CESAR GIL (El País)
Primer Suplente
BERNARDO DOLANDE (La Esfera)
Segundo Suplente
CESAR RENGIFO (El Heraldo)
De ellos, tres eran militantes de AD (Calderón, Arriaga y Gil), y tres del PCV (Agudo, Dolande y Rengifo), lo que da una idea del predominio de esos dos partidos políticos en el gremio para esa época.
El martes 12, varios diarios recogen el acontecimiento gremial, con buen despliegue informativo y con gráfica en el caso de El Nacional:
“QUEDO INSTALADO
EL SINDICATO NACIONAL DE PERIODISTAS
Se espera su Legalización para Dentro de Poco”
(Titulo a 3 col., ángulo superior izquierdo
de una página impar)
Foto a 3 col., con la siguiente leyenda:
“En la foto la Directiva del Sindicato Nacional de Periodistas: de izquierda a derecha: Bernardo Dolande, Pedro Hernández Camacho, Raúl Agudo Freites, Rafael Calderón, Raúl Domínguez, Luis F. Bellorín y César Rengifo. (Foto León)”
Texto, a 1 col.:
“Con una asistencia que sobrepasó el número a la primera, se efectuó ayer en el local de la Asociación de Linotipistas la segunda reunión destinada a constituir al Sindicato Nacional de Periodistas con sede en Caracas. En esta reunión debía conocerse el resultado de los trabajos encomendados en la reunión anterior, destinados a la elaboración de los estatutos y debía igualmente procederse a la elección de la Mesa Directiva.
“A las 11:30, se procedió a comprobar la filiación profesional de todos los presentes, mediante la presentación del respectivo carnet o el testimonio de los compañeros de trabajo. Luego se dispuso la discusión del proyecto de estatutos elaborados por la comisión. Una moción de Dolande con el apoyo de varios presentes, en el sentido de que se aprobaran colectivamente fue admitida, con el objeto de ganar tiempo y proceder al importante punto de la elección de la Directiva.
“En este punto, Calderón leyó la parte pertinente de los estatutos aprobados en la cual se señalaba la forma de elección: voto abierto, levantando la mano y por la mayoría relativa. Individualmente fueron propuestos los respectivos cargos. Primero, Secretario General. Fue electo Rafael Calderón, sin opositores, por unanimidad. Para Secretario de Reclamos , se propuso a Raúl Domínguez de Ultimas Noticias y Raúl Arriaga de El País siendo electo el último. Para la Secretaría de Trabajos y Reclamos, se asomó al mismo Domínguez y a César Gil, siendo electo éste, por mayoría. Para la Secretaría de Finanzas, resultó electo, Pedro Hernández Camacho de El Universal sin oposición como también Luis F. Bellorín, de La Religión para Secretario de Actas y Correspondencia. Por mayoría fue igualmente electo el compañero Agudo Freites para la Secretaría de Cultura y Propaganda. Sin mayores pugnas resultaron electos Bernardo Dolande y César Rengifo, Reportero Gráfico el primero de La Esfera y Jefe de Información de El Heraldo el segundo, como primero y segundo suplente, respectivamente.
“En las votaciones, se puso de manifiesto el mayor espíritu democrático, realizándose la asamblea en medio de un clima de convivencia y de compañerismo ejemplares. Después de esta asamblea, se procederá a introducir ante los organismos del Trabajo los estatutos aprobados y el acta de instalación para que el nuevo organismo sea aprobado legalmente, lo que se espera dentro de poco.
“Así culmina una larga etapa preparatoria de este organismo, del cual se esperan grandes beneficios para sus asociados.”
El Universal, aunque sin gráfica, lo destaca en primera página a 2 col., con un pase a la página 19, practica corriente en el periodismo venezolano de la época, con excepción de El Nacional que introdujo como característica suya la eliminación de esos cortes:
“NOMBRO JUNTA DIRECTIVA Y DISCUTIO
LOS ESTATUTOS EL SINDICATO DE PERIODISTAS” (30)
“En la sesión celebrada ayer por el Sindicato Nacional de Periodistas, en el local de la Asociación de Linotipistas de Venezuela, se trataron los puntos acordados en la reunión anterior, a saber: discusión y aprobación de los Estatutos que regirán el organismo; y la designación de los miembros que integraran la Junta Directiva Provisional del Sindicato.
“Abierto el debate por el señor Rafael Calderón, de la Comisión redactora del Proyecto de Estatutos, el Secretario accidental Pérez Mirabal, propuso que se procediera, en conformidad con lo acordado anteriormente, a la identificación de los periodista presentes, a fin de comprobar si devengaban salarios en los diarios capitalinos. Para el efecto se adoptó el procedimiento de la presentación de carnet o la declaración de dos testigos para comprobar que eran periodistas activos. Sólo se esclarecieron dos casos mediante testigos y declaraciones de los propios interesados. Se trataba de dos periodistas de Ultimas Noticias que antes estuvieron en cargos administrativos pasando luego a la redacción de ese diario donde tienen ya más de un año de labor. Otro caso fue aplazado para posterior consideración del Sindicato, ya que el interesado, redactor de un semanario, no devenga sueldo de patrón alguno. Como quiera que no tiene ni podrá tener problema sindical, se acordó posponer el ingreso al sindicato, debido a la circunstancia anotada.
“Por lo que a los Estatutos se refiere, se aprobaron en principio, y se dispuso efectuar una revisión de los mismos para introducirle las reformas pertinentes dentro de unos tres meses. Seguidamente se procedió a la elección de la Junta Directiva, la cual quedó integrada de la siguiente manera: Secretario General, Rafael Calderón, de `La Esfera’; Secretario de Organización, Raúl Alfredo Arriaga, de `El País´; Secretario de Trabajo y Reclamos, César Gil, de `El País´; Secretario de Actas y Relaciones, Luis F. Bellorín, de `La Religión´; Secretario de Cultura y Propaganda, Raúl Agudo Freites, de `El Nacional´; Primer Suplente, Bernardo Dolande, gráfico de `Elite´; y Segundo Suplente, César Rengifo, Jefe de información de `El Heraldo´.”
LOS FUNDADORES
Esa misma nota de El Universal registra a los miembros fundadores del Sindicato Nacional de Periodistas:
“Firmaron en efecto el acta constitutiva los periodistas que a continuación pasamos a nombrar: Rafael Calderón, Pedro Hernández Camacho, Francisco Falcón Hurtado, Raúl Alfredo Arriaga, Raúl Domínguez C., Carlos Navarro Giral, Casto Noguera, Genaro de Egileo, José Moradell, Pedro Moreno Garzón, E. Tenorio A., Héctor Stredell, J. A. Cárdenas, H Cedrés, J. Díaz, Pedro Chacín Chacín, A. R. Bastidas, Candelario Rivero, A. González Trujillo, Marconi Villamizar, Miguel Ángel Sánchez, R. Emilio Alfonso, Pausolino Vargas, Maria Teresa Castillo, Ida Gramcko, Carmen Travieso, Raúl Agudo Freytes, Sergio Antillano, G. Araujo Silva, Luis E. Ramírez, Héctor Arismendi, Francisco Aponte M., J. M. Machín, Domingo Alberto Rangel, Bernardo Dolarde, Miguel León, Francisco Edmundo Pérez, Federico Ruiz, Cesar Pagés, Roberto González, Ciro Urdaneta B., Miguel Ángel García, Alirio Ugarte Pelayo, Cesar Rengifo, Fraiz Grijalva, Pedro Antonio Vásquez, Luis Alberto Paúl, Alfredo Pérez Mirabal, Francisco Villanueva, h., Oscar Pulgar, Antonio Mora Saavedra, J. Boada Alvins, Federico Pacheco S., Juan López, hijo, José Benavides, Jerónimo Ascanio, José Porras.” (Subrayados nuestros)
La lista suministrada por El Universal no es idéntica a la que reposa en el Ministerio del Trabajo (12). En la “Lista de Miembros del Sindicato Nacional de Periodistas que firmaron el Acta Constitutiva”, además de los 48 nombres subrayados en el párrafo anterior, aparecen también, Luis F. Bellorín, Raúl S. Esteves, Martín Ernesto González, Omar Pérez y Cesar Gil, para totalizar 53.
Es permisible pensar que los fundadores sean unos cuantos más, a menos que se exija la rigurosidad del factor documental. Por ejemplo: Sergio Antillano, ese veterano periodista y docente universitario, aparece en la lista de fundadores, pero sin firmar; de Domingo Alberto Rangel no es descabellado pensar que estuviese inmerso en ese tipo de actividades para la época, cuando era un potencial dirigente político bajo la rectoría e influencia de Rómulo Betancourt. Pero en sí, oficialmente, los firmantes del Acta Constitutiva fueron 53.
De esos firmantes, 49 eran “periodistas” y 4 eran “fotógrafos”: Castro Noguera, Héctor Cedrés, Bernardo Dolande y Francisco Edmundo Pérez (“El Gordo”), los dos últimos ya fallecidos. Lo que significa una relación de 92.46% de “periodistas” y 7.54% de “fotógrafos”.
Además evidencia que el SNP fue fundado única y exclusivamente por periodistas, aunque en su seno había criterios distintos como los señaláramos anteriormente.
LOS ESTATUTOS
Los Estatutos del SINDICATO NACIONAL DE PERIODISTAS (26), son muy diáfanos al respecto, al comienzo del Capítulo II:
“Art. 3º.- Serán miembros del Sindicato Nacional de Periodistas los redactores, fotógrafos, corresponsales y colaboradores fijos, remunerados, que presten sus servicios en publicaciones periodísticas o en agencias informativas nacionales o extranjeras, sin diferencias de raza, nacionalidad, creencias religiosas o políticas, que hayan firmado el Acta Constitutiva, o los que pidan su ingreso a el, por escrito o personalmente y sean aceptados por la Asamblea, comprometiéndose a cumplir y hacer cumplir los presentes Estatutos y a respetar las leyes del país.”
Esos primeros Estatutos constan de 38 artículos, distribuidos en 8 Capítulos, además de unas “Disposiciones Finales” relativas a la entrada en vigencia previa aprobación de la inspectoría del Trabajo del Distrito Federal.
El Capítulo I, del Nombre, domicilio y objeto; entre otras cuestiones, establece, en su artículo 2º, como “objeto el estudio, defensa y protección de los intereses económicos, sociales, culturales y morales de sus miembros”, y expone como fines inmediatos el aumento de salarios, valoración del trabajo profesional, celebración de contratos colectivos de trabajo, establecimiento del día de descanso semanal u obtener recursos para “atender a prestaciones médicas y otras formas de ayuda y protección a sus miembros” y “fundar una Casa del Periodista”.
Como se puede apreciar, parte de esos objetivos son coincidentes con los de la Asociación Venezolana de Periodistas, algunos planteados en el mismo terreno de la AVP, como la “Valorización del trabajo profesional” y la fundación de la “Casa del Periodista”.
El Capítulo II, de los Miembros, sus deberes y derechos; contiene el antes señalado articulo 3º y además fija una serie de normas para el ingreso de nuevos miembros, impone a sus militantes la obligación de “trabajar abnegadamente en pro del engrandecimiento y prosperidad del Sindicato”, y después de hablar de los deberes pasa a los derechos donde incluye uno garantizando que “en casos de enfermedad, cesantía, voluntaria o involuntaria, percibirá semanalmente una suma que determinara la asamblea, previo informe de la Junta Directiva”.
El Capítulo III establece todo lo concerniente a las asambleas y sus mecanismos democráticos internos.
La Junta directiva es regulada en el Capítulo IV, asignándole seis secretarías y dos suplentes, cargos votados “por separado, levantando la mano los partidarios de cada uno de los candidatos e iniciándose seguidamente el contaje reglamentario”. El artículo 20º establece que “cualquiera de los miembros de la Junta Directiva o su totalidad, podrán ser removidos antes de expirar el período, por decisión de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros del Sindicato, y por las siguientes causales: malversación de fondos del Sindicato; actividades de rompehuelgas; inasistencia a cuatro sesiones consecutivas sin causa justificada; incumplimiento de los acuerdos y resoluciones aprobados por la asamblea o comisión de actos que comprometan la existencia del Sindicato. Estas sanciones podrán extremarse con medidas de expulsión del Sindicato.”
El Capitulo V se concreta a estipular las atribuciones de los miembros de la Junta Directiva; el VI, a las finanzas; el VII deja en manos de la asamblea las sanciones a los miembros por cuestiones que indica taxativamente; y el VIII se refiere a “Disposiciones Generales” que van desde la posibilidad de afiliar al SNP a federaciones o confederaciones de trabajadores, hasta el mecanismo de disolución del organismo sindical. (26)
NO EXISTIO DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
Aunque en los Estatutos y en algunas declaraciones y notas de prensa se aprecian elementos definitorios del naciente Sindicato, sus fundadores no se preocuparon por redactar una declaración de principios, que siempre emite este tipo de organizaciones en el momento de su nacimiento. Como veremos más adelante, a la Inspectoría del Trabajo del Distrito Federal sólo fueron remitidos por la Junta Directiva, “un ejemplar de los Estatutos del Sindicato Nacional de Periodistas, el Acta Constitutiva y la Nómina de sus miembros”.
Al respecto, Rafael Calderón afirmó que “la hubo, pero de boquilla”, es decir, en las deliberaciones de las asambleas, en el espíritu de los fundadores y efectivamente en declaraciones a la prensa:
“Se ha limitado la admisión únicamente para los periodistas, fotógrafos, corresponsales y colaboradores fijos, remunerados, que puedan demostrar que el trabajo periodístico es y ha sido, durante un lapso anterior, su principal fuente de subsistencia.”, se lee en nota aparecida en El Universal del 14 de marzo de 1946, que recoge declaraciones del propio Calderón, bajo el título “El Sindicato Nacional de Periodistas será un organismo netamente Nacional”.
-Tiene como objetivos inmediatos –dijo Calderón más adelante en las declaraciones referidas– la defensa de los intereses económicos, sociales y morales de sus afiliados; la celebración de contratos colectivos de trabajo, la fundación de una casa del Periodista, la regulación de las horas de trabajo, el día de descanso semanal y, principalmente, el establecimiento del sueldo mínimo para los asociados, como la única forma de lograr una verdadera selección del personal, para imponer al periodismo venezolano un nuevo estilo, a base de exactitud informativa, moralidad, responsabilidad y, en general del más elevado concepto de la ética profesional.
Y agrega casi al final:
-No hemos constituido un Sindicato para hacer de él un reducto de lucha sorda y sistemática, sino más bien con un espíritu de colaboración dirigido a la conciliación de los intereses de los trabajadores y patronos, sin mengua, por supuesto, de la energía necesaria para hacer valer los derechos legítimos del periodista profesional, como trabajador y como individuo que necesariamente debe ocupar un destacado lugar en la escala social.
A esto debemos agregar lo estipulados en los artículos 2º y 3º de los Estatutos, comentados anteriormente.
En su momento histórico, el SNP nació como instrumento especifico de los periodistas caraqueños que vieron la necesidad de comenzar la lucha frente a los patronos por mejores condiciones de vida y trabajo, sabiéndose explotados en una Venezuela que abandonaba paulatinamente los campos de café y cacao y en general la actividad agropecuaria, para convertirse progresivamente en un país prácticamente monoproductor, altamente dependiente de centros capitalistas mundiales, especialmente del norteamericano y con la mayoría de la población concentrada en las grandes ciudades y sus alrededores.
LOS PRIMEROS PASOS
Tres Días después de la fundación del Sindicato Nacional de Periodistas, el jueves 14 de marzo de 1946, la recién electa Junta Directiva envió a la Inspectoría del Trabajo la solicitud de legalización. Fue una escueta nota, concebida en estos términos:
“Caracas, 14 de marzo de 1946.-
“Ciudadano
Inspector del Trabajo del Distrito Federal
Su Despacho.-
“Respetuosamente nos dirigimos a Ud., en la oportunidad de consignar en esa Inspectoría a su digno cargo, conforme lo dispone el Artículo 141 de la Ley del Trabajo vigente, un ejemplar de los Estatutos del Sindicato Nacional de Periodistas, el Acta constitutiva y la nómina de sus miembros, en un todo de acuerdo con los artículos 142, 143 y 144 de la misma Ley, a objeto de solicitar la legalización del Sindicato y el correspondiente registro y aprobación de los Estatutos.
LA JUNTA DIRECTIVA,”
(A continuación, los nombres, cargos y firmas de los directivos)
La comunicación y los recaudos fueron recibidos por el Consultor Jurídico de la Inspectoría del Trabajo, Héctor Humpiérrez, según reseña aparecida en El Nacional, el viernes 15:
“SE SOLICITA LA LEGALIZACIÓN
DEL SINDICATO DE PERIODISTAS”
(Título orlado a 3 col.)
Seguidamente una foto a 3 col., con la siguiente leyenda:
“Una comisión designada por la Directiva del reciente fundado Sindicato Nacional de Periodistas, consignó ayer tarde ante el Despacho del doctor Héctor Humpiérrez, Consultor Jurídico de la Inspectoría del Trabajo, la petición de legalización del Sindicato de los Trabajadores de la Prensa. Fueron entregados al Consultor Jurídico todos los documentos indispensables para obtener la legalización de la nueva organización sindical. Es de esperar que dentro de pocos días, una vez que hayan sido llenados otros requisitos exigidos por la ley, será impartida la debida legalización.” (Subrayados nuestros)
TEXTO A 1 Col.:
“Rafael Calderón, Secretario General del Sindicato de Periodistas, declaró que se ha limitado la admisión únicamente a los periodistas, fotógrafos, corresponsales y colaboradores fijos que reciben remuneración por su trabajo y que ella sea fuente principal de su subsistencia.”
-Además –dijo Calderón– se tomarán en cuenta los antecedentes morales e intelectuales de los aspirantes y la sinceridad y honradez con que se han consagrado a su profesión.
-¿Qué proyectos tiene el Sindicato?
-Defenderá a capa y espada, los intereses económicos, sociales y morales de sus afiliados; buscara la firma de los contratos colectivos de trabajo entre los periodistas y la empresa y luchara para obtener el día de descanso semanal y el sueldo mínimo para sus afiliados.
-De modo...
-Queremos darle al periodismo venezolano sólidas bases de exactitud informativa, de líneas morales inmutables, criterio y responsabilidad. Todo ello redundará en beneficio de las empresas, los periodistas y por extensión, del buen nombre de la cultura venezolana.
-Y redondeo sus declaraciones de la siguiente guisa:
-No hemos constituido el sindicato para hacer de él un reducto de lucha sorda y sistemática. Propenderemos a la conciliación de los intereses de los trabajadores y patronos, sin que implique el detrimento de los legítimos derechos del periodista profesional en su condición de trabajador situado en un destacado lugar de la escala social. No circunscribirá su acción a la capital, sino que acogerá en su seno a los colegas de la sufrida provincia, que viven nuestras mismas inquietudes y confrontan iguales problemas.”
El proceso de legalización se prolongaría hasta el 12 de abril del mismo año, cuando definitivamente fue legalizado e “inscrito bajo el Nº 177 folio 59 del Libro de Registro respectivo.”, según consta en la “BOLETA DE INSCRIPCIÓN” emitida en esa fecha por la Inspectoría del Trabajo del Distrito Federal.
El archivo del Ministerio del Trabajo permite establecer el camino que siguió la solicitud:
1. El 14 de marzo la Junta Directiva solicita la legalización.
2. El 8 de abril Héctor Humpiérrez, “Inspector–Adjunto del Trabajo”, oficia al “Secretario General del proyectado `Sindicato Nacional de Periodistas´”, que “hecho el estudio correspondiente... no encuentra observaciones que hacerles, sin embargo, para proceder a su debida inscripción espera la decisión del Ministerio del Trabajo sobre la consulta legal hecha al respecto”.
3. El mismo 8 de abril, la Inspectoría del Trabajo del D. F. Comunica al “Encargado del Ministerio del Trabajo”, que para el momento era Antonio Leidenz, Director del Despacho, que no han encontrado “observaciones que hacerle, y solo espera su debida inscripción”.
4. El 11, Antonio Leidenz responde a la Inspectoría y ordena “que proceda a hacer la inscripción legal correspondiente”.
5. El 12 ce abril de 1946, la Inspectoría emite la “Boleta de Inscripción”, y comunica al Sindicato Nacional de Periodistas la decisión.
6. Ese mismo día, la Inspectoría informa de la legalización y de la nómina de la Junta Directiva del SNP al Despacho del Ministro, al Director del Instituto Central de los Seguros Sociales, y al Gobernador del Distrito Federal.
LA DIRECTIVA VISITA MIRAFLORES
Antes de la legalización, el 21 de marzo, una comisión de cuatro miembros de la Junta Directiva del SNP va a Miraflores y se entrevista con el Presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno, Rómulo Betancourt, a quien plantean las inquietudes gremiales, fundamentalmente la Ley de Ejercicio del Periodismo, el salario mínimo y la creación de la Escuela de Periodismo, a nivel universitario.
La “Escuela Nacional de Periodismo” fue creada por Decreto Nº 241 de la Junta Revolucionaria de Gobierno, del 24 de octubre de 1946, y entró en funcionamiento en la Universidad Central de Venezuela en 1947, bajo la dirección de Miguel Acosta Saignes (14ª:24). La Ley y el salario mínimo fueron postergados por más de dos décadas.
Veamos cómo los periodistas de El Nacional (18) reflejan la entrevista con el deseo de que “se promulgue pronto” la Ley de Ejercicio del Periodismo:
“LEY DE EJERCICIO PERIODÍSTICO
ACASO SE PROMULGUE PRONTO
LA CASA DEL PERIODISTA SERA DONADA
LA SEMANA PROXIMA”
(TÍTULO A 3 COL.)
Le sigue una foto, también a tres col., con esta leyenda:
“Raúl Alfredo Arriaga, B. Dolande, Rafael Calderón y H. Hernández Camacho, de la Directiva del Sindicato de Periodistas con el Presidente de la Junta Revolucionaria”.
Texto a 1 col.:
“Miembros de la Directiva del Sindicato Nacional de Periodistas, organismo gremial recientemente constituido, se entrevistaron con el señor Rómulo Betancourt, Presidente de la Junta Revolucionaria, para exponer puntos de interés e importancia para los trabajadores de la Prensa. Rafael Calderón, Secretario General del Sindicato, manifestó al Presidente de la Junta la urgente necesidad y la conveniencia de crear una Ley de Ejercicio del Periodismo que resguarde los intereses de los profesionales, evitando el asalto de los improvisados a diario. Se habló de la utilidad de emplear la colegiación en el gremio, establecimiento de salarios mínimos, e instalación de una Escuela de Periodismo.
“A la entrevista asistieron Rafael Calderón, Raúl Alfredo Arriaga, Bernardo Dolarde y Pedro Hernández Camacho. Se trató acerca de la Casa del Periodista, los miembros del Sindicato se refirieron a la casa ofrecida por el Gobierno Revolucionario a la Asociación Venezolana de Periodistas. El señor Rómulo Betancourt hizo constar que la casa está destinada a los periodistas, avepistas y organizados, y manifestó que el gobierno procurará que el local a donarse la semana próxima, estará situada en el centro de la ciudad, y posiblemente será de dos pisos. La resolución relativa a la donación del inmueble, será dictada en breve. El Presidente de la Junta expuso el deseo de que los representantes del Sindicato le hicieran entrega de un memorando y la documentación necesaria, basada en experiencias de otros países, para proceder al estudio de la Ley de ejercicio del Periodismo, con cuya promulgación se mostró de acuerdo. La directiva del Sindicato prometió que dentro de unos días enviara a Miraflores los datos pedidos por el gobierno.”
Estos elementos evidencian cómo ha sido larga y zigzagueante la lucha de los periodistas venezolanos por elevar sus condiciones profesionales y socio-económicas, unas veces desde la AVP y otras desde el Sindicato, y más recientemente en conjunto, solidariamente como entes complementarios, aunque independientes como lo son hoy el SNTP y el Colegio Nacional de Periodistas.
DOMINGO 28
La Junta Directiva se posesiona el 28 de abril en la sede de la Asociación de Escritores de Venezuela, entre las esquinas de Palma y Municipal, ante una asamblea extraordinaria (8 y 9) que tuvo como orden del día:
1.- Instalación del Sindicato:
a) Lectura del Acta Constitutiva.
b) Juramentación de la Junta Directiva.
2.- Palabras del Secretario General, Rafael Calderón.
3. – “Lectura de un mensaje enviado por el Sindicato de Periodistas de Nueva York, por el cual invita a un delegado fraternal para que asista al Congreso de Periodistas Norteamericanos, que se efectuará el próximo mes de junio, en Pensylvania.” (Este incluye el primer nexo o contacto internacional del SNP, y fue posible gracias a la mediación del colega Francisco J. Ávila, quien trajo la invitación desde Estados Unidos).
4.- Puntos Varios.
5.- “Un cordial obsequio”, lo que para la época significaba un brindis.
La nota aparecida en La Esfera el mismo domingo 28, refiere además que “el Sindicato ha invitado a las organizaciones Sindicales de Caracas, para que envíen representantes a este acto”, lo que da una idea del tipo de relaciones intersindicales que deseaban mantener los fundadores del SNP.
Al día siguiente, el lunes 29, apareció en el mismo diario (10) la noticia:
“ AYER QUEDO INSTALADO
EL SINDICATO NACIONAL DE PERIODISTAS”
(Título a 3 col.)
Con estos subtítulos:
“La Junta Directiva ya entró en funciones – El Sindicato enviará un delegado al Congreso de Periodistas Norteamericanos que se reunirá en Pensylvania – Importantes puntos fueron tratados en la asamblea”.
Texto a 1 col.:
“El Sindicato Nacional de Periodistas celebró ayer a mediodía una asamblea extraordinaria, en el local de la asociación de Escritores Venezolanos, convocada con el objeto de proceder oficialmente a la instalación de la organización, mediante la toma de posesión de sus cargos, de los integrantes de la Junta Directiva que habrá de actuar durante el periodo 1946-1948, y tratar otros puntos de importancia.
“Numerosos asociados estuvieron presentes en el acto, así como representantes de diversas organizaciones gremiales y culturales a las cuales se les invitó especialmente, dándose comienzo a la asamblea con la juramentación de la directiva, después de lo cual se procedió, de acuerdo con el orden del día, a la lectura del Acta Constitutiva. Posteriormente hizo uso de la palabra el Secretario General del Sindicato, señor Rafael Calderón, quien en breve improvisación señaló los propósitos fundamentales que normarán las actividades del gremio y esbozó planes de trabajo y de coordinación para alcanzar objetivos esenciales dentro de una común aspiración profesional. Con certero criterio definió la conducta que corresponde al periodista, expuso el papel orientador que desempeña dentro de la sociedad, e hizo un llamado a la unidad, sin la cual –recalcó enfáticamente– fracasaría todo intento de superación. Finalizó Calderón sus palabras expresando un saludo cordial a todos los trabajadores del país que laboran afanosamente por estructurar un movimiento sindical de sólidos basamentos, en defensa de sus intereses específicos. Al terminar fue cálidamente aplaudido.
“Luego el periodista Francisco J. Avila quien acababa de llegar de Estados Unidos de América, después de unas breves palabras en las cuales puso de relieve la trascendencia que involucra la constitución del Sindicato de Periodistas y de exaltar la función de las entidades gremiales, leyó un expresivo mensaje enviado por los colegas sindicalizados de Nueva York, en el que hacen una formal invitación para que sea enviado un delegado fraternal a las deliberaciones del próximo Congreso de Periodistas que se reunirá entre el 17 y el 21 de junio venidero en la ciudad de Pensylvania. Puesto en consideración el contenido de la nota, la asamblea resolvió aceptar la invitación, posponiéndose la designación del delegado para una próxima reunión. Finalmente Raúl Arriaga propuso, con aprobación de los presentes practicar las gestiones necesarias para que sean pagados a los periodistas por las respectivas empresas, la remuneración especial correspondiente a los días de Semana Santa; e igualmente celebrar una reunión conjunta con delegados de los Sindicatos de Linotipistas, de Artes Gráficas y de Pregoneros para tratar lo relativo a la celebración del primero de Mayo.
“Antes de clausurar la sesión fue leída una correspondencia enviada por el Sindicato Profesional de Trabajadores de Laboratorios, Droguerías y Farmacias del Distrito Federal y Estado Miranda, participando su apoyo a la reportera Lucila Velásquez, ante el injusto despido de que fuera objeto de la empresa donde prestaba sus servicios. Concluyó el acto con un exquisito obsequio servido a la concurrencia.”
Lo que había por delante era trabajo, lucha, esfuerzo de todos para alterar una situación donde lo positivo estaba por conquistarse. El Sindicato no era más que una Directiva y muchos sueños de futuro.
EL 1º DE MAYO
Los trabajadores de la prensa venezolanos que todavía en 1946 no tenían como suyo el “1º de Mayo”, Día Internacional de los Trabajadores, en conmemoración de la sangrienta lucha obrera de Chicago en 1884, por la implantación de la jornada de 8 horas diarias de trabajo, movimiento laboral que recorría con gran fuerza los países industrializados de la época.
Acá en Venezuela, fue proclamado Día del Trabajador en 1938 por la “Conferencia Sindical Nacional” reunida en Caracas, como referimos en la parte inicial de este trabajo (21:145). Sin embargo, la represión política del “lopezcontrerismo”, afanado en impedir el desarrollo normal de las organizaciones sindicales de orientación izquierdista, apoyándose en el inciso 6º, norma constitucional antimarxista que proscribía esa ideología, y recurriendo a un sedicente bolivarianismo asaz patriotero, impuso el 24 de julio, natalicio del Libertador, como “Día del Obrero Venezolano”, celebración que no resistió la fuerza del desarrollo histórico-social y la solidaridad internacional de los trabajadores.
El 29 de abril de 1946, las Directivas del SINDICATO NACIONAL DE PERIODISTAS, de la ASOCIACIÓN DE LINOTIPISTAS DE VENEZUELA, del SINDICATO DE TRABAJADORES DE ARTES GRAFICAS y del SINDICATO DE EXPENDEDORES DE DIARIOS Y REVISTAS, por iniciativa del primero, se reunieron y acordaron “no trabajar” el “1º de Mayo”, para adherirse a la celebración mundial de la fecha laboral. Fue una decisión unánime de estos sectores laborales, que luego comunicaron a los patronos, con la decisión firme de considerar el Primero de Mayo como día feriado para sus afiliados.
El acuerdo del SNP al respecto, publicado en La Esfera del 30 de abril (10), fue el siguiente:
“La Directiva del Sindicato Nacional de Periodistas se reunió en el día de hoy (29-04-46) con las Directivas de los Sindicatos de Artes Gráficas, Asociación de Linotipistas y Sindicato de Expendedores y Repartidores de Revistas y Periódicos con el objeto de tratar conjuntamente sobre la no concurrencia al trabajo y celebración del 1º de Mayo, reconocido nacional e internacionalmente como Día de los Trabajadores.
“En esta reunión, después de cruzar ideas durante dos horas, la Directiva acordó no trabajar el día primero de mayo y participar como organización en los diferentes actos programados para la celebración del Primero de Mayo. Iguales acuerdos tomaron las Directivas de Artes Graficas y Pregoneros, manifestándose los linotipistas solidarios con ellos. También acordó la Directiva del Sindicato Nacional de Periodistas hacer un llamado a los compañeros que aun no han podido sindicalizarse, en el sentido de solidarizarse con este acuerdo. Abril 29 de 1946.- Rafael Calderón, Secretario General, Raúl Agudo Freytes, Secretario de Prensa y Propaganda.”
Refiriéndose a esos primeros días, Rafael Calderón cuenta el asunto en este dialogo:
-El Sindicato siguió así, promoviendo cosas, ya incorporamos el 1º de Mayo como día no laborable, después vino la Ley, pero en el momento lo hicimos nosotros un poco arbitrariamente, sindicalmente: “no trabajamos el Primero de Mayo”. Sí trabajábamos, pero ahora no se trabajó.
-¿Eso fue inmediatamente de la fundación, en el 46?
-En el mismo...
-¿Sin que existieran contratos ni nada?
-No, no, no. Todavía no teníamos contratos. Eso eran decisiones nuestras y luego se lo participamos a los patronos.
-¿Y cómo hicieron?
-Bueno...no trabajamos, se hacían guardias como ahora.
-¿Pero ustedes lo impusieron...?
-Sí, feriado...
LOS PRIMEROS CONTRATOS
La tarea concreta más inmediata era la discusión y firma de los contratos colectivos de trabajo, para empezar a superar una situación de indefensión frente a las empresas, en la cual los trabajadores carecían de horarios de trabajo, sus remuneraciones eran realmente infamantes, no estaban establecidos los días feriados y, en general, las condiciones de trabajo y beneficios a los trabajadores eran sumamente pobres.
El primer contrato que firma el SNP fue con El Heraldo, suscrito por Rafael Calderón y Bernardo Dolande por la parte sindical, y por Virgilio Corao en representación de la empresa. Lo protocolizan en la Inspectoría del Trabajo del Distrito Federal, el 16 de julio de 1946, cuatro meses después de la fundación del SNP, y a menos de tres meses de haberse instalado la Junta Directiva. Así era el ímpetu inicial del Sindicato, en beneficio de sus afiliados, etapa en la cual destaca la actividad de Bernardo Dolande, a quien todos reconocen sus dotes de luchador social y de negociador frente a las empresas.
Por supuesto, eran contratos algo simples, si se les compara con los actuales, pero justificados plenamente por las condiciones del momento y los antecedentes que los condicionaban.
El de EL Heraldo tuvo apenas 11 cláusulas y duración de 12 meses (28). Otros contratos duraban sólo seis meses, lo cual llama sobremanera la atención si se les compara con los contratos actuales, que tienen vigencia de 27 meses en adelante, en detrimento económico-social de los trabajadores, que quedan en desventaja ante el incremento sostenido del costo de la vida y la real devaluación del poder adquisitivo de los sueldos y salarios. Evidencia, además, un retroceso del factor trabajo frente al capital, fenómeno generalizado en el deficiente sindicalismo venezolano, que muy bien analiza el profesor Rodolfo Quintero en varios de sus trabajos referidos a la clase obrera (22:52 y siguientes). En 1980, por lo menos, dos contratos de los vigentes fueron firmados por 36 meses (TRES AÑOS), con un incremento salarial a los 18 meses, lo cual congela por un año y medio el ingreso de los trabajadores de la prensa, mientras la elevación real del costo de la vida reduce drásticamente el poder adquisitivo para sus hogares.
Otra característica importante del SNP, es que aunque en el momento de su nacimiento la mayoría se opuso a recibir en su seno trabajadores de la prensa que no fueran periodistas, ya al discutir su primer contrato colectivo incluían Correctores de Pruebas.
Lamentablemente, la copia del contrato de El Heraldo no especifica los cargos y la profesión de los trabajadores amparados. Sin embargo, se aprecia que el sueldo más alto lo tuvo César Rengifo, quien se desempeñaba como Jefe de Información, con 840 bolívares mensuales; es decir, estaba por encima del cuerpo de reporteros, quienes devengaban 500 y 600 bolívares. Pero es lógico pensar que además de periodistas y correctores de pruebas, fueron amparados por ese primer contrato trabajadores de otras profesiones, como se puede apreciar en la escala de sueldos:
César Rengifo.........................840
Francisco Villanueva................600
D. A. Vásquez...........................50
Zamora (Juan José).................600
Simón Rodríguez (Mr. Ply)........500
Carlos González Trujillo.............540
Francisco Garrido......................220
José Sardá................................540
José Boada Alvins......................500
Luis R. Hernández.....................500
Miguel A. Ibarra........................420
Santiago Gersi...........................180
Juan E. Fort.............................300
Pilar Pimentel...........................300
Antes de continuar el análisis, queremos hacer notar lo simpático e interesante que resulta ver incluido en un contrato colectivo de trabajo un “Mr Fly”, seudónimo del homónimo del gran maestro venezolano del siglo XIX, en este caso. Es un elemento que expresa en cierta forma dos modos opuestos de influencia cultural: 1) influencia angloamericana colada a través del béisbol, y 2) la familiaridad con que todavía se comportaba la gente en la Caracas de entonces. Este elemento resulta una constante en diversos documentos, listas de miembros, etc., de la época, que durante la investigación estuvimos revisando. En la actualidad no se permiten esos gestos espontáneos, sencillos y hasta ingenuos de identificación de los compañeros de trabajo; lo que cuenta es el nombre de pila y el número de cédula de identidad.
Si partimos de los sueldos anteriores, como los 300 bolívares que ganaba un periodista en El Nacional, es evidente la importancia de los contratos en materia salarial desde el comienzo del mismo.
Pero más importante aún es la perseverancia y la decisión tanto de los directivos como de los afiliados al Sindicato, para lograr la firma de sus contratos colectivos.
Continúa en SNTP (III)
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