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EMIL CALLES PAZ
Rector de la USR y presidente de la Asociación de Rectores Bolivarianos
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La autonomía no puede ser argumento
para oponerse a los cambios
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“Aquí me siento satisfecho… valoro la calidad de la mayoría de la gente que encontré en la Universidad Simón Rodríguez, y su filosofía.”
“Él es un hombre joven, necesita su tiempo… pero tiene razón en su política de ‘Cuentas Claras’ con las universidades”, dijo del ministro Samuel Moncada
“En ARBOL, tenemos un pensamiento común afincado en el ideario del Libertador y creemos en la integración de los pueblos de América Latina y el Caribe. Hay diferencias…”
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MANUEL ISIDRO MOLINA
summauniversitaria55@yahoo.com
Fotos: Cortesía DI / USR
El rector de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez, Emil Calles Paz, luce en su despacho como tigre enjaulado. Toma café y conversa, atento a los requerimientos periodísticos, pero con la cabeza en muchos otros lados, preocupado, dispuesto a la acción.
Nada parsimonioso, ocupa su tiempo –no más de 24 horas, como todos los mortales- entre las exigencias rectorales, los avatares políticos nacionales e internacionales, la expansión de la USR hacia las comunidades con la experimentación en políticas sociales del gobierno, y sus estudios e investigaciones para recibirse como Doctor en Educación de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL).
De poco sirve que le calienten la oreja: “No me ocupo en pensar en el cargo de ministro (de Educación Superior, MES). Aquí me siento satisfecho, bien, valoro la calidad de la mayoría de la gente que encontré en la Universidad Simón Rodríguez, y su filosofía.”
Varias veces, se le ha mencionado como futuro ministro de Educación Superior, pero durante la entrevista confesó no ocuparse en ello, “ya uno está viejo –dijo- y el Presidente necesita gente joven en el gabinete, que le aguante el trote (sonrió), en la madrugada, cuando se le ocurra llamarte, ‘nos vemos en el avión’ (más risas), y yo no estoy para eso…”
-Pero si se lo propone, no debería negarse… Más, cuando usted se identifica con el proyecto político del Presidente…
-(Piensa) Habrá que ver…
-Y la gestión del actual ministro, ¿qué le parece?
-(Piensa) Él es un hombre joven, necesita su tiempo… pero tiene razón en su política de “Cuentas Claras” con la universidades. Yo respaldo esa exigencia, porque las universidades tienen que demostrar en qué y cómo invierten el dinero que el país les entrega. Nosotros (USR) entregamos, entre los primeros, la nómina correcta de profesores, empleados y obreros, nos metimos aquí varios días, trabajamos duro con administración y personal, entregamos las listas actualizadas de las deudas al ministerio, y ya nos asignaron las partidas, con la particularidad de que no nos entregan dinero a cuenta, sino los cheques emitidos por el MES, a nombre de los beneficiarios. Nos envían los cheques, y nosotros se los entregamos a cada quien.
¿Cuál autonomía?
Emil Calles viene de toda una vida en la Universidad Central de Venezuela, donde se formó profesionalmente y entró a su plantel docente, en la Facultad de Odontología. Militante del Partido Comunista de Venezuela, ha sido defensor de la autonomía universitaria, en tiempos de estudiante y desde su cátedra. ¿Cómo no terciar en la polémica en torno a la “autonomía universitaria”?
-Siempre he sido defensor de la autonomía universitaria –dijo-. Pero, la autonomía no puede ser argumento para oponerse a los cambios.
Nos explicó sus criterios al respecto, conectando la autonomía universitaria con los desarrollos políticos, sociales y culturales de la sociedad nacional, regional y mundial: “La universidad debe estar al frente de los cambios contribuyendo a solucionar los graves problemas que afectan al pueblo, a la gente más humilde…” No ve a la universidad autónoma como isla de sabios, por encima de los demás o al margen de las contingencias del país; por el contrario, la asume inmersa en esa realidad dinámica.
Reiteró que ni el desorden administrativo, ni los problemas propios de la academia o la constante necesidad de actualización de docentes e investigadores pueden esconderse detrás de la “defensa de la autonomía”. En ello no ve discusión posible, ni intención del gobierno de atropellar la autonomía universitaria.
USR en expansión
Cualquiera se sorprende con las cifras suministradas por Emil Calles: “tenemos unos setenta mil estudiantes”.
-¿Tantos?
-La Simón Rodríguez está en todo el país, es una universidad en expansión, asociada a la Misión Sucre y a la Misión Cultura. Conjuntamente con el ministerio de la Cultura, tenemos más de diez mil nuevos estudiantes formándose como promotores culturales.
Pregunta obligada
Una diferencia entre rectores –y vale mucho en la academia venezolana- es que en la mayoría de las universidades experimentales sus rectores son nombrados por el gobierno nacional, antes por el ministerio de Educación, Cultura y Deportes, y ahora por el ministerio de Educación Superior. Es el caso de de Emil Calles Paz, quien, para nada, se siente en minusvalía frente a sus colegas de las universidades autónomas y las experimentales que sí eligen sus autoridades, como la Universidad Simón Bolívar, que todavía es “Experimental”.
-No es la primera vez que respondo a esa interrogante: a ellos los eligió un grupito de profesores y una porción de estudiantes, pero a mí me designó soberanamente el Presidente de la República, con toda su legitimidad, en representación de millones de venezolanos y venezolanas, y eso me basta. ¿Quién es más legítimo?
Rectores Bolivarianos
La Asociación de Rectores Bolivarianos (ARBOL) es presidida por Emil Calles. La considera una institución no burocrática, de libre asociación, que trasciende las fronteras del país, pues en ella actúan rectores universitarios de otros países de América Latina. Sus integrantes no se sienten contraparte de AVERU (Asociacón Venezolana de Rectores Universitarios), con la cual tienen relación y también la integran, cuando son invitados a sus deliberaciones. Sin embargo, sus pronunciamientos, generalmente, son disímiles, cuando no contrapuestos, ARBOL apoya las políticas gubernamentales y AVERU las critica.
-En ARBOL, tenemos un pensamiento común afincado en el ideario del Libertador (Simón Bolívar) y creemos en la integración de los pueblos de América Latina y el Caribe. Hay diferencias, pero conceptuales. En todo caso, nuestra asociación es voluntaria.
Impulsar los cambios
El rector Calles dedica buena parte de su tiempo al Doctorado en Educación que está por concluir en la UPEL. Investiga y escribe científicamente, pero simultáneamente actúa sobre la realidad, no se aísla. Agradece la confianza que en él ha depositado el presidente Hugo Chávez Frías, al haberlo escogido como miembro de varios equipos presidenciales: Misiones Robinson, Sucre y Guaicaipuro; Comisión Presidencial José Martí, Cuba-Venezuela; Comisión Presidencial del XVI Festival de la Juventud y los Estudiantes; Comisión Presidencial del Dialogo Nacional y de la Sub-Comisión de Mediación ante los Organismos Internacionales. Y más de una vez, se le ha visto en marchas y mitines oficialistas, con su gorra roja (nada extraño en un militante comunista).
-Yo estoy con el proceso de cambios que lidera el presiente Chávez, reafirmó convencido.
Polémico e impulsivo, como se le ha visto por televisión, Calles asume con autenticidad su militancia revolucionaria:
-La universidad venezolana debe encabezar el proceso de cambios, entre otras cosas, porque sin el conocimiento y la experimentación propios de las universidades, no son posibles los cambios. Eso hay que tenerlo claro.
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EMIL CALLES PAZ es odontólogo egresado y profesor de la Facultad de Odontología de la Universidad Central de Venezuela, especialista en cirugía dento maxilar y patología bucal (Universidad de Buenos Aires) y candidato a Doctor en Educación por la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL).
Actualmente, comparte sus responsabilidades como rector de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), donde ha desarrollado un intenso trabajo dirigido al rescate de la Institución, tanto desde el punto de vista académico como administrativo, vinculando permanentemente la academia con las comunidades.
Ocupa el cargo de presidente de la ASOCIACIÓN DE RECTORES BOLIVARIANOS (ARBOL), aunado a las actividades que le han sido asignadas expresamente por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, quien le ha depositado su confianza al designarlo como:
• Miembro de las Comisiones Presidenciales de las Misiones ROBINSON, SUCRE y GÜAICAIPURO.
• Miembro de la Comisión Presidencial JOSÉ MARTÍ, CUBA-VENEZUELA.
• Miembro de la Comisión Presidencial del XVI FESTIVAL DE LA JUVENTUD Y LOS ESTUDIANTES.
• Miembro de la Comisión Presidencial DEL DIALOGO NACIONAL y de la Sub-Comisión de MEDIACIÓN ANTE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES.
En el mundo universitario como docente, ha desempeñado cargos y representaciones de importante significación, entre las cuales se destacan:
• Representante Principal de los Profesores ante el Consejo de la Facultad de Odontología.
• Miembro Director del Consejo de Estudios de Postgrado de la UCV.
• Miembro del Consejo Técnico del Instituto de Investigaciones Odontológicas “Raúl Vicentelli”, UCV.
• Representante Principal del Consejo de Estudios de Postgrado ante la Comisión Conjunta del Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la UCV.
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El rector Antonio París exige comprensión y respeto
“La UCV está dispuesta
a trabajar con el Estado”
• El decreto 3.444 tiene cosas buenas y unos tres o cuatro puntos que vulneran la autonomía universitaria, que pueden ser enmendados
• La UCV se prepara para una evaluación curricular y del rendimiento profesoral: lo bueno lo conservamos; lo regular lo mejoramos; y lo malo lo desechamos
• “Nos estamos proyectando hacia América Latina y el Caribe”
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MANUEL ISIDRO MOLINA
summauniversitaria55@yahoo.com
Foto: Edgardo “Yayo” Agüero
Desde la Universidad Central de Venezuela, se respira recuerdos imborrables, vivencias infinitas y la majestad histórica y cultural de nuestra primera casa de estudios, la “que vence las sombras”. Allí, entrevistamos al rector Antonio París, ex decano de la Facultad de Medicina, con quien abordamos muy diversos aspectos de la vida universitaria ucevista, nacional y mundial.
Tocamos materias como el polémico Decreto 3.444 que reformó el Reglamento del Ministerio de Educación Superior; la responsabilidad de docentes, alumnos, empleados y obreros universitarios; las relaciones con el gobierno, CNU y OPSU; y las proyecciones de los planes del equipo rectoral que encabeza.
Afable y dinámico, París nos recibió en su despacho, amplio y acogedor, vetusto, engalanado con la galería pictórica de ex rectores y la emblemática silla rectoral del doctor José María Vargas, primer rector de la UCV, creada según decreto (1827) del Libertador Simón Bolívar, que transformó, nacionalizó y democratizó lo que venía siendo, desde 1721, cuando fue creada por Cédula monárquica, la “Universidad Real y Pontificia de Caracas”.
*** Palabra de rector
París llega muy temprano a su despacho, “a las y seis y cuarto de la mañana”, todos los días. Retoma tareas pendientes y recibe cuentas de los integrantes de su equipo.
-Dicen que la universidad está callada. Yo no creo tanto, en eso. Aunque aparentemente, está callada, se siente una apatía, desde que comenzó nuestra gestión, la UCV sí se ha pronunciado sobre, por ejemplo, las máquinas de votación, el programa “Barrio Adentro”, pero no se nos consulta. Hemos hablado de la “Ley Resorte” (Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión); hemos tratado de no hacer una confrontación a la loca, en blanco y negro, no: vamos a una posición crítica, que pueda contribuir a mejorar lo que se está haciendo. No estamos tan callados, pero tampoco estamos tan combativos.
*** El 3.444
Relató el rector que fue él quien abrió el debate nacional sobre la reforma parcial del reglamento del ministerio de Educación Superior, más conocido como el “3.444”, a secas, o “Decreto 3.444”, según numeración asignada en el Consejo de Ministros y publicada en la Gaceta Oficial Nro. 5.758 Extraordinario, del jueves 27 de enero de 2005, el cual pasó por debajo de la mesa, mientras el sector universitario venezolano venía de estar pendiente de quién sería el sustituto del ministro Héctor Navarro, ucevista como su sucesor Samuel Moncada, su subalterno en la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU), Luis Fuenmayor Toro, ex rector, y como nuestro interlocutor. Casi, como en casa; en familia, pues.
-Nos enteramos del 3.444, por lo que había escrito el profesor Agustín Blanco Muñoz. Ninguno de los rectores del país, conocíamos el 3.444. Y ahí, empezó. A estas alturas, cuando uno habla de ese decreto, voltea y no ve a nadie atrás…
-Se reafirma la tesis de la apatía…
-Exacto. Nosotros nos preguntamos qué pasa, porque más se están moviendo los estudiantes, más que los profesores, en la crítica a algunos, al-gu-nos, artículos del 3.444. Porque hay quienes se quieren mover en el extremo político, y nosotros pensamos que debe ser una discusión de política académica. Eso no puede ser… Yo me he reunido –confiesa- con el viceministro Andrés Eloy, y estamos de acuerdo en que hay unos tres o cuatro puntos que hay que revisar. Estamos haciendo foros en la universidad, pero creo que tenemos que motivar más.
-¿Cuánto pesa la apatía?
-Yo no sé, si todo esto viene de la apatía general que hay en el país, o de adentro de las universidades. No sé, si esa apatía que vive el país, se está manifestando también en la universidad venezolana.
-Ese es un problema político serio…
-Está el caso de las elecciones municipales: nadie, o pocos, quieren ir a votar. Que si hubo fraude o la integración del CNE (Consejo Nacional Electoral), está bien, hay críticas, pero vamos a votar, porque si yo no voto, no puedo después ir a reclamarle a alguien lo que está haciendo o dejando de hacer. Yo creo que hay reflejo de los que pasa en el país, dentro de la universidad, aunque se está despertando. Y yo quiero que despierte más.
-¿Por qué la universidad venezolana -no sólo la Central- no se percibe con un rol de avanzada y estimulante? Antes, los venezolanos teníamos a la universidad como referencia de los grandes debates de altura, no de la politiquería… ¿Eso lo han discutido ustedes a nivel del CNU, en la Asociación Venezolana de Rectores…?
-Recuerda, Manuel Isidro, que yo habré ido, si mucho a tres (reuniones del) CNU. Pero voy a hablar de la UCV, pues no quiero asumir la responsabilidad de otras universidades. Quiero que se acabe el enclaustramiento, entre cuatro paredes, que tenemos. En parte, la culpa es de nosotros, porque no decimos lo que estamos haciendo. Una de las críticas que nos hacen es que la UCV no tiene pertinencia social, pero cuando tú analizas lo que están haciendo nuestras once facultades, sus institutos, la cosa cambia, porque estamos en todo el país.
El rector París mencionó sólo algunos de los estudios y proyectos que desarrolla la UCV:
• Estamos buscando qué requiere el país. Tenemos escuelas con más de veinte años sin actualización de los pensa de estudio. ¿El profesional que estamos formando, está preparado, adecuado, a las necesidades del país? ¿Las carreras tienen que durar lo que actualmente duran? Eso lo estamos revisando con los consejos de facultades, profesores y estudiantes. Está comenzando la discusión.
• Las facultades tienen que profundizar el análisis sobre la pertinencia social de la universidad, sus escuelas e investigaciones.
• Proponemos, y va para la Asamblea Nacional un proyecto, que los estudiantes realicen pasantía comunitarias. Eso se impulsa desde el vicerrectorado académico.
• Vamos a rendir cuentas: se nos critica que somos un barril sin fondo. El vicerrectorado administrativo está estableciendo todo lo necesario para racionalizar gastos, establecer prioridades y presentar resultados, en qué se invirtió el dinero, cómo se gastó.
• Nos estamos moviendo en la parte de la infraestructura informática y la estructura tecnológica, para que, en seis meses, cualquier persona tenga acceso a los servicios e informaciones de nuestra universidad.
• El presidente Hugo Chávez dijo que el proyecto “Samuel Robinson” que llevamos en la UCV, no sirve para nada. Es un programa hacia el bachillerato, de orientación e interacción con alumnos y profesores, para que quienes superen nuestras prueban entren a la UCV. Uno de los últimos graduados, fue un físico, magna cum laude.
• Odontología es una carrera cara, muy cara, por todo lo que el alumno debe comprar. A través del Samuel Robinson, la facultad beca al estudiante por toda la carrera., y cuando termina regresa el instrumental para el aprendizaje de otro estudiante.
• Cinco facultades están trabajando conjuntamente en pre y postgrado: Humanidades y Educación, Ingeniería, Arquitectura, Ciencias Económicas y Sociales, y Ciencias. Queremos que las once facultades trabajen en conjunto en programas curriculares horizontales, para que los cursantes puedan validar y especializarse en la propia universidad, en vez de ir innecesariamente al exterior.
Antonio París refirió que en México, recientemente se reunieron los máximos representantes de quince universidades, entre ellas la Central de Venezuela y la Autónoma de México, y se acordó el intercambio de estudiantes, con diseños curriculares reconocidos, sin necesidad de hacer reválida.
*** Evaluación del plantel docente
En ese proceso que describe el rector de la UCV, entra la evaluación del personal docente. “Lo que estamos haciendo bien, sigue mejorando; lo que estamos haciendo regular, vamos pa’bien; y lo que estamos haciendo mal, lo eliminamos, cambiamos.”
-Si logramos la evaluación crítica de las universidades –afirmó-, llegamos al punto que uno quiere: hoy, un estudiante de medicina de la UDO (Universidad de Oriente) para continuar estudios en la UCV, tiene que hacer un año de reválida; y dentro de la misma UCV, uno de la escuela Razetti, no puede trasladarse a la Vargas, porque los pensa son distintos. Eso tiene que cambiar.
-¿Una nueva “renovación académica”, como la vivida y sufrida a finales de los años sesenta y comienzo de los setenta? Partieron (multiplicaron) los programas con la “semestralización”, pero casi todo continuó igual…
-Eso no sirvió pa’nada. Cuarenta años después, ¿de qué estamos hablando? Pero la revisión hay que hacerla, a juro!
-Pero, en un proceso abierto y masivo, ¿no se va a tomar en cuenta qué fue lo bueno y lo malo de “La Renovación”?
-Lo que tenemos que aprender es qué fue lo malo que se hizo. ¿Qué fue lo que se hizo? El programa anual lo picaste, lo picaste.
-Eso lo vivimos en periodismo, comunicación social…
-En Medicina fuimos a los semestres, y volvimos al régimen anual. Lo que falló, no lo podemos repetir, pero estamos relacionando a los estudiantes de los primeros años con lo social, “Barrio Adentro”, por ejemplo.
-¿Hay una concatenación con los planes del ministerio de Salud?
-La facultad de Medicina tiene tiempo diciéndole al ministerio, “vamos a trabajar, en conjunto”. En el año 2000, hubo la “Declaración de Mérida”, que firmó la ministra María Urbaneja, para el cambio curricular, pero no ha habido respuesta. Hablé con el ministro Armada (Salud) y le plantee una serie de asuntos, para que trabajemos en conjunto. La primera reunión fue positiva, y está pendiente una próxima reunión-desayuno con los decanos de ciencias de la salud. Nosotros no estamos en desacuerdo con la filosofía de “Barrio Adentro”, sino con la forma como ha sido implementado.
-Y existen otros problemas como el dengue y el resurgimiento de la malaria, que no son problemas del ministerio o de la universidad, nada más, sino de envergadura nacional…
-Cuando yo estudié medicina, en medicina tropical, en 1964, nos hablaban de los plasmodios más como algo de historia de la medicina en Venezuela, que como enseñanza de una patología. Ahorita, tenemos que enseñarle a los muchachos, el dengue, fiebre amarilla, tuberculosis, porque han repuntado en una forma bestial. Por ahí, han pasado ministro que no tienen ni la menor idea de lo que ha estado ocurriendo.
-¿Un problema de incompetencia?
-Búscate los registros sanitarios del país, verás el atraso que tenemos. Una cosa tan sencilla como el cáncer de cuello uterino, otro ejemplo: ¿qué hace falta? Una espátula y un citotecnólogo, pero es la primera causa de muerte en la mujer, por una razón sencilla, ¡no educamos! Y en la universidad, estamos dispuestos a trabajar en eso.
*** Sectarización
-¿No estamos hablando de un gravísimo problema de incomunicación?
-Yo diría, sectarización. A veces, hemos hablado con ministros y hemos tenido respuestas espectaculares, estamos trabajando en conjunto. Hay otros, que dicen sí, pero cuando vas atrabajar, más abajo, comienzan las trabas: “yo no voy a hacer eso”, dicen algunos subalternos.
*** Caracas… todo anda mal
-Recuerdo el aporte consistente y brillante de la UCV, en cuanto al desarrollo urbano de Caracas, a través de la OMPU (Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano) y la facultad de Arquitectura… pero el actual deterioro de nuestra capital no tiene precedentes.
-Nada, todo anda mal. Pero ya hicimos un convenio con la Alcaldía Mayor (encabezada por el ucevista Juan Barreto), y vamos a trabajar juntos: proyecto de rescate del boulevard de Sabana Grande; proyecto de selección y reciclaje de basura. También hablé con Bernal… Estamos trabajando sobre el plan alimentario de la Gran Caracas. Vamos a mejorar Caracas y a nuestra Ciudad Universitaria, en cuanto a pulcritud, aseo, seguridad.
-¿Esos enfoques no son un tanto micro…? ¿Desde cuándo no se construye un mercado en Caracas?
-Ahí, tienes los “mercales”, fue la respuesta de ellos.
-Se creía que los mercales eran una respuesta shock… ¿Cómo imaginarnos la Caracas del 2050?
-En cuanto a visión estratégica, en todo lo que es ambiente, ecología y tecnología, nosotros se lo vamos a dar a ellos, y espero que trabajemos juntos por el país, en común.
*** Objeciones
-¿Cuáles son las objeciones fundamentales al 3.444?
-Hay un primer decreto que no es el del 27 de enero de 2005. Es del 3 de abril de 2002. Si se iba a aprobar, debió ser consultado con las universidades, en el CNU. Pero, no, fue algo fortuito: Agustín Blanco Muñoz estaba revisando las gacetas y leyó el decreto. Pero el 3.444 tiene cosas buenas… hay tres o cuatro que sí van contra la autonomía o vulneran las atribuciones del Consejo Nacional de Universidades establecidas en la vigente Ley de Universidades. Nos referimos al artículo 15, que le atribuye funciones de planificar la educación superior al viceministerio, y eso vulnera la autonomía universitaria. Unas veces usan el término “educación superior”, y otras el de “universidades nacionales”. Otro de los artículos objetados, el 5, le otorga a los viceministros competencias para revalidas o equivalencias de estudios en países firmantes de convenios internacionales con Venezuela; esto es competencia de las universidades. Además, un viceministro no puede supervisar las actuaciones del Consejo Nacional de Universidades, presidido por el ministro de Educación Superior.
*** UCV y UNAM hacia Latinoamérica
“La UCV, en el año 2000, firmó un acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México, para proyectarnos hacia Latinoamérica, mediante una red universitaria.” En esto colabora Universia, un programa del Grupo Santander (Banco de Venezuela), que financia estudios de postgrado, por ejemplo, y cuando nuestros estudiantes y profesores van a otra universidad, vienen con sus estudios reconocidos, sin reválida.
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SUMMA La Revista Universitaria de Venezuela.
Edición Nro. 1 - Caracas, Mayo 2005
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Léster Rodríguez Herrera, rector de la ULA
Pluralidad y diversidad
son esencia de la vida universitaria
• Las ideologías únicas no son para las universidades… si una sola ideología logra controlar las aulas universitarias, hay que cambiarles el nombre
• Tenemos una masa crítica de primera línea en todas las áreas del conocimiento, que el Estado venezolano debe utilizar para desarrollarse y no para mantener peleas constantes
• El Decreto 3.444 demuestra que el gobierno está preocupado por colocar en manos de quien confía la responsabilidad de la educación en el país
• La ULA asumió la asistencia solidaria a estudiantes de familias damnificadas en la cuenca del Mocotíes, pero el MES debe contribuir
MARIELA ESCOLA
murielescola@hotmail.com
Foto: SILVEIDY DUARTE TORO
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Desde el mes de septiembre del año 2004, está sentado en la silla rectoral de la Universidad de Los Andes. El 62 por ciento de los votos le dio la victoria que lo tendrá al mando de la máxima casa de estudio merideña, hasta el año 2008.
La polémica brincó de inmediato y fue denunciado por los derrotados en la arena electoral por no tener el título de doctor, denuncia que se hizo para explotar la raigambre universitaria, pero que reposa en los tribunales. Allí quedó, y en su currículo no reposa tampoco el título solicitado.
Léster Rodríguez Herrera, como autoridad universitaria, siempre ha estado en desacuerdo con la interrupción de las actividades universitarias; aduce que las autoridades no pueden aprobar el cierre de las universidades ni por veinticuatro ni por una hora, y lamenta que no haya acuerdos en las necesidades del grupo de trabajadores para el pago de sus deudas.
Es un hombre de compromiso y su popularidad llega hasta las aulas estudiantiles. Ganó un buen espacio cuando fue Secretario de la universidad. No es hombre de “camorra”, expresa su opinión en tonos respetuosos, y para definir la importancia de la universidad en palabras lo dice así: “tenemos una masa crítica de primera línea en todas las áreas del conocimiento, que el Estado venezolano debe utilizar para desarrollarse y no para mantener peleas constantes”.
Piensa que las universidades deben identificarse aún más con las comunidades, y fue el llamado que hizo a los nuevos decanos cuando los juramentó: “El compromiso que asumen es importante para la ULA, porque ésta debe identificarse mucho más con las comunidades para ayudarles a mejorar su calidad de vida”. En ese rumbo va Léster Rodríguez.
*** No me acompleja
Recién estrenado en el Rectorado de la ULA, una denuncia trajo la polémica a las aulas universitarias: no tenía el doctorado, y eso es condición sine qua non para dirigir los destinos universitarios.
-Esa denuncia -dijo- se encuentra aún en la corte, yo tengo miles de ejemplos de rectores que no tiene su doctorado, pero la ley es muy clara y en aquellas facultades donde no hay doctorados en la especialidad del candidato, puede competirse sin problemas.
Lo que más le satisface a Rodríguez Herrera es que es un experto nacional e internacional en ingeniería de procesos. “No soy como esos habladores de paja que hablan de mi doctorado, que si cierran las universidades se morirían de hambre porque no conseguirían trabajo en ninguna parte”, expresó para fijar su opinión con respecto a este tema.
Un decreto polémico
El debate está planteado con el Decreto 3.444, y tras bastidores se las autoridades universitarias del país, solicitarán ante el gobierno la “abolición” de ese decreto. Léster Rodríguez confía en que, entre el análisis y la discusión, se produzca la rectificación del ministro Samuel Moncada; además, que logre corregirse los artículos que dejan sin efecto las obligaciones y decisiones del Consejo Nacional de Universidades.
El rector de la ULA es un hombre de fe, cree aun en el buen juicio del ministro y en el empuje que puedan tener los universitarios para conseguir las modificaciones que sean necesarias.
-El Decreto 3.444 –afirma- le da luz verde al Ministerio de Educación Superior para "planificar, coordinar y dirigir la elaboración de planes y proyectos a fin de ejecutar políticas académicas formuladas en materia de educación superior en concordancia con las políticas del Estado". En esto se nota que el gobierno está preocupado por colocar en manos de quien confía la responsabilidad de la educación en el país.
Rodríguez lanza al aire lo que piensa: “El sector universitario siempre ha sido ese ‘hijo rebelde’ de los gobierno, y nuestro país no escapa a ello. Como existe poco control gubernamental, surge ese Decreto”.
-Esa preocupación es innecesaria –sostiene el rector-, si los universitarios logramos entender que las políticas en materia de educación son políticas del Estado, que el presupuesto de las universidades en un 90 por ciento depende del gobierno y que toda esa masa de conocimiento con la que contamos debemos ponerla al servicio del Estado para ayudar al ciudadano común.
Rodríguez Herrera piensa que no se puede pretender poner a hablar a todas las universidades el mismo idioma, porque dentro de las aulas universitarias hay diversidad de pensamiento, pluralidad, diálogo y todos conviven en el mismo espacio; es más que imposible pretender que se pueda imponer una idea o ideología. “Si una ideología de un sector logra penetrar a las aulas universitarias, debemos cambiarle el nombre”, dijo.
*** Un ataque de vieja data
La autonomía para la universitarios es lo más importante, “lo que su madre para el niño”. La Universidad de Los Andes tiene 220 años, ha pasado por diversos ataques, y los universitarios han defendido sus principios.
Rodríguez Herrera asegura que los ataques anti-autonómicos hacia las universidades han sido de diferentes gobiernos, pero no por decretos como ahora, sino utilizando las asignaciones universitarias, el presupuesto. La autonomía se violenta desde el momento en que violan los derechos laborales, asumirlo sólo con el decreto no sería válido.
-¿El decreto surge, según el gobierno, porque no existe la misma opción para todos los estudiantes?
-Hay muchos cambios en las universidades del mundo, ya la educación ha pasado hacia otros sistemas además del presencial, como lo es el semi-presencial y el de distancia. La Universidad de Los Andes está trabajando en eso, adecuándose a los nuevos requerimientos.
Bajo su rectoría, la Universidad de los Andes está creando la Dirección de Extensión más eficiente y activa, para lograr mayor equidad y menos discriminación para entrar a la ULA.
-Siempre me he quejado -manifestó- desde que entré como rector, de que sólo puedan entrar a nuestra universidad apenas el 15,5 que así lo solicite, quedándose sin cupo más de un ochenta por ciento de los bachilleres. Tenemos que erradicar algunos mecanismos para la selección, y que la misma sea más justa. Sin duda, tenemos que hacer cambios, pero no se logra imponiendo criterios.
Con decretos no se logran controles
Lograr el control de una “masa rebelde” con un decreto es muy difícil. Ni este gobierno ni otro lograrán dar al traste con la autonomía universitaria.
-Las universidades se dan sus propios gobiernos. La única forma, no de controlar, sino de tratar de ejercer una presión coercitiva de cualquier gobierno sobre las universidades, es con una intervención directa a las mismas y los universitarios que hacemos vida en las universidades autónomas no lo vamos a permitir", expresó.
*** Calidad y cuentas claras
Para Rodríguez Herrera, el gobierno puede preocuparse por la calidad de la enseñanza y por la rendición de las cuentas universitarias de cualquier centro de enseñanza de este nivel.
-Las cuentas claras tienen que ver con el rol de las universidades, la ayuda que pueda prestar una universidad a todos los sectores del país y en la solución de sus problemas; si andamos en eso, no tenemos que temer –dice, convencido, el rector-. El gobierno tiene derecho a solicitar este tipo de cuentas y a reformar lo que crea necesario, pero el 3.444 no puede colidir con funciones de organismos que están expresamente determinadas en la ley. No puede tomarse atribuciones que son del Consejo Nacional de Universidades, como la creación de carreras y nuevos programas. Algunos artículos, y sobre todo los que tienen que ver con las atribuciones del CNU, hay que discutirlos, modificarlos.
Las aulas de la Universidad de Los Andes han estado abiertas al debate, en cuanto al polémico Decreto 3.444. Las recién estrenadas autoridades decanales han estado discutiendo y tomando nota de las opiniones planteadas en los diferentes foros.
*** Ulandinos no evaden el debate
-Daremos, como ulandinos, un pronunciamiento bien claro de lo que significa para nosotros el Decreto 3.444. Por muy buenas intenciones que tenga ese decreto, no le es aplicable a las universidades. Somos autónomos y es un derecho constitucional.
Paralelo al caso del polémico decreto, Léster Rodríguez sigue trabajando en pro del alma mater merideña y asegura que para la culminación de este año, ya debe estar andando una o dos carreras semi-presenciales y totalmente a distancia, adaptando la ULA a los nuevos tiempos.
Tragedia en carne y hueso
Como hombre sensible está preocupado por los jóvenes universitarios que perdieron sus casas en la pasada tragedia de la Zona del Mocotíes, instalados en posadas y a los que se les presta alimentación y atención médica, todo por cuenta de la ULA:
-No hemos recibido, después de casi tres meses, ninguna respuesta del Ministerio de Educación Superior ni del representante de Asuntos Académicos, con relación a los recursos que servirán para cubrir los gastos que se generen por ese concepto. No tenemos presupuesto para mantener más ese compromiso que por los meses convenidos por las autoridades del Ministerio.
Considera que si no llegan los recursos, se debe planificar con los estudiantes el traslado en los autobuses de la ULA hasta el Ministerio de Educación Superior en Caracas, con el propósito de sensibilizar a las autoridades ministeriales ante la grave situación de los jóvenes. Está dispuesto a acompañarles porque asegura que no pueden quedar desprotegidos luego de haber pasado por una tragedia de tal magnitud.
Otras de las preocupaciones de Rodríguez Herrera son el retraso de 4 a 5 años, en el pago de las prestaciones sociales; y que, cuando se jubilan, tienen que hacer una cola de varios meses y hasta años para que se les pague:
-Hicimos un planteamiento al vicepresidente de la República, con relación a la necesidad de pagar las prestaciones sociales de la comunidad universitaria a tiempo, esto evitaría la descapitalización de la academia.
Sin duda que en las universidades soplan vientos de cambios, con o sin decreto. El enfrentamiento entre poderes surge y se mantiene. Ambos lados halan y defienden sus conceptos de autonomía, que parecen no ser lo mismo. Mientras, nuestro entrevistado confía en la capacidad de diálogo que deben tener los gobernantes cuando la cuerda está tensa.
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SUMMA La Revista Universitaria de Venezuela.
Edición Nro. 2 - Caracas, Junio 2005
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Luis Marín, nuevo rector de la UPEL
“La Universidad debe ser oída
por la Asamblea Nacional”
• Aquí, tiene que haber un consenso, no puede seguir ese odio…
• No entiendo por qué hay dos asociaciones de rectores, por qué tiene que haber dos sindicatos, grupos con odios a muerte…
MANUEL ISIDRO MOLINA
summauniversitaria55@yahoo.com
Foto: Edgardo "Yayo" Agüero
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Luis Marín despacha desde un ático, sin ventanas. Su oficina no tiene más de veinticinco metros cuadrados, a la cual se accede por una escalera de madera, de esas que ya no existen en Caracas. Ocupa el máximo cargo de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL), después de una larga y fructífera trayectoria que le valió el reconocimiento del 66,37 por ciento de los electores upelistas.
Su rol de Rector, es el colofón de una carrera que muestra antecedentes inmediatos de Vicerrector de Extensión (2001-2005) y Secretario (1997-2001). Egresado del Instituto Pedagógico de Caracas como profesor de matemáticas, tiene vasta experiencia de aula, en el Área Metropolitana de Caracas, y formación de cuarto nivel en Educación y Administración de la Educación, en Estados Unidos, en las universidades estatales de Mississippi y Iowa, respectivamente.
El nuevo rector de la UPEL, cree en el diálogo y con su característica modestia reclama la normalización del Consejo Nacional de Universidades, y una actitud abierta por parte de la Asamblea Nacional, en cuyo seno debe ser escuchada la Universidad venezolana.
-En estos primeros días, uno se siente un tanto nervioso por el compromiso, realmente un compromiso serio, expresó Marín al responder la primera interrogante periodística. Estamos tomándole el pulso a las cosas y poniendo en orden una serie de asuntos, que ya están controlados.
Refirió las deudas –comunes a todas las universidades públicas- que vienen arrastrando con docentes, empleados y obreros, ya subsanadas mediante envío a la Oficina de Planificación del Sector Universitario (OPSU) de las nóminas de jubilados y activos. “Afortunadamente, el dinero vino, y la gente bajó la guardia”.
*** Transformación curricular
Más en el fondo, el rector Luis Marín está empeñado en hacer realidad su oferta principal de gestión: “La transformación curricular de la UPEL, con un diseño que incorpora el eje tecnológico como aspecto primordial”.
-El gobierno tiene un proyecto educativo que viene desarrollando, en el cual la Universidad tiene que involucrarse. Son políticas de Estado, y tenemos que ir acordes con su desarrollo. Trabajamos actualmente en la transformación curricular para el “Programa Simoncito”. El Ministerio de Educación y Deportes está a punto de invadir el mercado con una serie de maternales, pero no sabemos quiénes van a atender esos centros.
-¿No han tenido comunicación con el ministro Aristóbulo Istúriz?
-Ha habido comunicación, en forma indirecta.
-Personalmente, rector a ministro…
-Todavía, eso no se ha dado. Le mandamos solicitud formal de una entrevista y no hemos recibido respuesta. Igual nos ha ocurrido con el ministro de Educación Superior, Samuel Moncada. Coincidimos en la necesidad de atender a los excluidos, y como universidad hemos ido dándole atención a ese problema: tenemos sesenta y dos mil estudiantes en nuestra universidad.
-¿En esos sesenta y dos mil estudiantes incluye a los del Instituto de Mejoramiento Profesional del Magisterio?
-De esos sesenta y dos mil, Mejoramiento tiene veintitrés mil, que son docentes en servicio. Pero, estamos viendo con preocupación cómo sigue creciendo la plantilla de docentes en servicio, porque el Instituto de Mejoramiento fue creado hace sesenta años, para reducir el número de docentes en servicio sin preparación pedagógica, pero eso ha venido aumentando, año tras año. Se viene utilizando el empleo de “profesores” no graduados, más por motivos políticos que por razones del servicio.
*** Concursos docentes: deuda ministerial
Nuestro entrevistado se une al clamor profesional de los docentes venezolanos, en cuanto a la deuda que el Ministerio de Educación y Deportes tiene con decenas de miles de pedagogos egresados de la UPEL y de las escuelas de Educación de universidades públicas y privadas, muchos de ellos y ellas con estudios de cuarto nivel y diversos cursos de especialización y formación continua:
-Se paralizaron los concursos, pero se ha dado entrada a más de ciento veinte mil docentes, graduados y no graduados, “a dedo”.
-¿Por qué esos concursos fueron paralizados?
-El ministro alega que están paralizados porque han detectado documentos falsos. Mi solicitud al ministro es que si hay documentos falsos de la UPEL, que nos los envíe y nosotros investigamos inmediatamente.
-Eso es facultad de la universidad…
-Certificamos diariamente millares de documentos, y cuando detectamos títulos falsos, porque sí se han detectado, los mandamos a donde tienen que ir, a la petejota (CICPC) para que se investigue.
-Desde hace años, se conoce de falsificación de títulos y notas de universidades públicas y privadas, títulos de bachiller…
-Con los títulos de bachiller, eso es más a diario, pero por eso no se puede pedir el cierre o la paralización del Ministerio de Educación. Nosotros tenemos una comisión revisora de expedientes de grado, que verifica toda la documentación académica y administrativa de los graduandos dentro de la UPEL, y también su título de bachiller y las notas certificadas del bachillerato.
“No es que le estemos rebotando la pelotita al ministro –dice el rector Marín-, pero sí hemos encontrado cantidad de títulos y notas de bachillerato falsos. Por ejemplo: título de bachiller con una fecha, y constancia de notas con fechas que no coinciden con la del título. O personas con título de bachiller, con asignaturas pendientes, no aprobadas. Eso lo vemos con mucha frecuencia en el Ministerio de Educación, las detectamos y se las mandamos a ellos”.
*** Que los metan presos…
-En cierta forma, el ministro tiene razón en cuanto a la necesidad de verificación de las credenciales…
-Sí, pero no debe haber problemas, porque yo abro mi proceso de concursos de acuerdo a la Ley y el Reglamento, y si se detectan irregularidades hay que proceder. Los primeros interesados en que se hagan las investigaciones y se meta presos a los infractores, somos nosotros.
-Eso es un delito…
-Claro, es un delito, pero no puedes paralizar todos los concursos, ni puedes incorporar una cantidad de personas que yo sé que tienen necesidad de trabajo, pero no tienen la preparación, y además tengo que respetar el derecho de los que están, a ser evaluados con sus credenciales académicas y méritos de trabajo.
*** Profesionales integrales
Dice el Rector que la “UPEL es la casa de Aristóbulo Istúriz”. Que él y su equipo rectoral desean una mejor comunicación con el ministro y su equipo, desean que cese la incomunicación, como también lo han solicitado al ministro de Educación Superior, Samuel Moncada. Están dispuestos a colaborar en el diseño de las políticas públicas educativas, con profesionalismo y dentro de parámetros científicos y técnicos de la pedagogía contemporánea. Quieren ser escuchados y hacerse escuchar.
-¿Ustedes se conocen personalmente?
-Esta es su casa, Aristóbulo es hijo de esta universidad. Él se ha reunido con nuestro Consejo Universitario, pero a esta nueva gerencia no nos ha respondido.
-¿Será que no quiere interferir competencias del Ministerio de Educación Superior?
-No creo, porque él sabe que podemos trabajar en común acuerdo.
-Es otra área, desde el punto de vista administrativo…
-Y el Ministerio de Educación Superior (MES) sabe que nosotros estamos trabajando para formar los docentes que ese ministerio requiere. No creo que vaya a entorpecer, más bien nos tenemos que poner de acuerdo para trabajar en función de las políticas públicas, y ellos saben que lo podemos hacer y tenemos condiciones para hacerlo.
*** Normalizar el CNU
En cuanto al sistema de Educación Superior, Luis Marín, como la mayoría de los rectores, lamenta el mal o insuficiente funcionamiento del Consejo Nacional de Universidades. Aunque las reuniones deben ser mensuales, este año sólo ha habido tres, las pautadas en el cronograma oficial se suspenden sin aviso, y hay demasiadas materias pendientes, entre ellas el análisis del Decreto 3444, sobre el cual proponen reformas parciales, a juicio de la Asociación Venezolana de Rectores (AVERU) y la mayoría de los Consejos Universitarios de las universidades autónomas y experimentales con autoridades legítimamente electas.
*** Ni nos atiende las llamadas
-Ni nos atiende las llamadas, reveló al comentar la mala comunicación existente con el ministro Moncada. Queremos discutir el 3444, las normas de homologación del personal administrativo, que en algunos casos están por debajo del salario mínimo nacional.
-El ministro Moncada ha dicho que hay irregularidades en las nóminas, que si no le envían las listas depuradas no entrega el dinero, que en algunos casos, como el de la Universidad de Carabobo, hay hasta treinta y dos decanos y no sé cuántos vicerrectores en nómina, pero hay once facultades… ¿Cuál es la situación particular de la UPEL, en esa materia?
-Esa es una situación que se repite en todas las universidades: cuando la persona se jubila, se le reconoce el sueldo básico, la prima de titularidad, la prima por hijos y la prima del cargo que desempeña para el momento de su jubilación. Todo eso está en el salario integral: la persona se jubila con el cargo y con las primas. La diferencia es que en la UPEL, la prima por cargo se congela, y en otras universidades aumenta cada vez que los titulares en ejercicio reciben aumentos.
-Derechos contractuales, derechos adquiridos…
-Eso está ahí, y por eso es que tú puedes ver en una nómina treinta “vicerrectores” o “decanos”.
-Si la situación es tan grave, como dice el ministro Moncada, ¿por qué eso no se presenta ante el CNU?
-Eso es lo que queremos.
-Pareciera que la Universidad venezolana está integrada parcialmente por pillos…
-Eso no debe ser. Pero si eso fuera verdad, si yo fuera ministro de Educación Superior, eso la arreglara sin hacer mucho ruido, porque eso que él está diciendo pareciera una irregularidad y no lo es. Al igual que cuando él dice: “hay dos personas cobrando con una misma cédula”, y eso puede ocurrir cuando una persona se casa con un profesor, ambos trabajan en una misma universidad, son pareja, y uno de ellos muere, entonces la pensión de sobreviviente le queda al cónyuge, y tiene derecho a cobrarla regularmente dentro de la misma universidad, eso es ley.
-¿Eso no se puede discutir en términos normales, entre representantes del Poder Ejecutivo y de los cuerpos rectorales?
-Se puede discutir. Pero, va a ser una discusión de larga trayectoria. Por ejemplo: varios ministros, Héctor Navarro, que fue dos veces ministro siendo profesor de la UCV, ¿por dónde cobraba, por la Universidad o como ministro, o cobraba las dos cosas? No sabemos. En la UPEL hemos dado permisos no remunerados y remunerados a personas que han ido al Ejecutivo: ¿Las que todavía cobran por aquí, cobran por allá? No sabemos, porque no tenemos el cruce de nóminas. Confiamos, que no…
*** Jubilados, en carrera…
Son muchos los problemas a considerar en el sector de Educación Superior. Luís Marín lo sabe y comparte con sus colegas rectores y docentes universitarios de todo el país. La inseguridad jurídica –refiere- es uno de ellos, como la actualmente en discusión elevación de la edad de jubilación a 65 años para hombres, y 55 para mujeres, antes en 60 y 50, respectivamente. “Se están jubilando, en carrera, porque temen que la edad sea elevada en cinco años. Eso nos crea un problema serio de descapitalización en el personal docente y de investigación”.
-Eso es un problema de Estado…
-Afecta seriamente a la nación, seriamente. ¿Qué hacemos? Tenemos un programa de generación de relevo, en el que ingresan fundamentalmente estudiantes que se gradúan con mención, cuyas edades no pasan de los treinta años, son instructores en formación, no tienen grandes compromisos de aula, le pagamos sus maestrías y hasta doctorados, en algunos casos. Eso viene de los años noventa, y ya tenemos más de cuatrocientos profesores que han ingresado al escalafón y han llegado a ser directivos en los institutos pedagógicos en los cuales se han formado. Son muchachas y muchachos muy talentosos, la mayoría de ellos nos ha resultado bastante bien.
-¿Qué cambiar en la Universidad venezolana?
-Por muchas críticas que se hagan a los “cuarenta años anteriores”, existía pluralidad, las cosas funcionaron, a mi juicio, bastante bien. Vivimos un hecho muy peligroso: donde quiera que usted va, encuentra dos bandos, los “bolivarianos” y los “no-bolivarianos”, y lo que más me preocupa es la forma como estos dos grupos se llevan, una guerra permanente, un odio, no hay comunicación, no hay manera de resolver las cosas. No entiendo por qué hay dos asociaciones de rectores, por qué tiene que haber dos sindicatos, grupos con odios a muerte. ¿Por qué no podemos convivir todos, y llegar a cuerdos?
-Modestamente, desde “SUMMA”, haciéndonos eco de varios profesores universitarios, hemos propuesto la realización de una especie de “Congreso Educativo Nacional”…
-Yo sería partidario de que ese encuentro se diera cuanto antes, porque si no hacemos algo por trabajar unidos a favor de la educación de este país, dentro de veinte años vamos a tener una país bien mal, en materia educativa. Vemos la necesidad de un consenso. Desde la UPEL vemos que la forma como se quieren llevar algunas misiones, es errada en cuanto a la calidad. El mismo (Luis) Fuenmayor lo está criticando: si ese dinero que se está invirtiendo en las “Aldeas Universitarias” se lo inyectas a las universidades existentes, las expansión será de mayor calidad y eficiencia; las misiones están atendidas por personas que no están realmente capacitadas para hacerlo, ¿cómo puedo dar yo clases de castellano, si yo soy profesor de matemática? Por eso, nosotros tenemos maestrías en enseñanza de la matemática o de la física.
-¿Usted no cree que el MED tiene personal especializado trabajando en las misiones?
-Pero, ¿y dónde los formó?
-En la UPEL, por ejemplo…
-Como UPEL, no hemos opinado en esos proyectos. Estamos dispuestos a participar… El ministro Istúriz tiene razón cuando reclama la falta de mística en algunos docentes para atender a los niños más pequeños…
-Eso pasa en todas las profesiones…
-Por favor… el noventa y cinco y hasta el noventa y nueve por ciento de nuestros egresados quieren y atienden adecuadamente a nuestros niños y niñas, con dedicación.
Marín reconoce actitudes y acciones positivas en el ministro Aristóbulo Istúriz, por encima de las diferencias que existen, como el cumplimiento del ascenso de docentes por la Cláusula 38, en acuerdo con las UPEL y los gremios.
-¿Ustedes están dispuestos a apoyar los planes que desarrolle el Estado?
-Por supuesto, pero que nos dejen opinar, tenemos especialistas en todas esas materias.
*** Que la Asamblea Nacional escuche
-Usted estuvo en la Asamblea Nacional…
-El diputado Luis Acuña (presidente de la Comisión de Educación) nos invitó y fuimos. El 27 de julio, los diputados vienen invitados a un Consejo Universitario de la UPEL, y me parece positivo el intercambio. La Asamblea Nacional debe escuchar a la Universidad, tanto en lo relativo al proyecto de Ley Orgánica de Educación como en la de Educación Superior. Eso es lo que queremos, trabajar, debatir. No veo mucha celeridad en los parlamentarios, para aprobar esas leyes, y eso es positivo, hay que discutir, ellos quieren oír a la Universidad y nosotros estamos satisfechos.
-Eso abre una buena expectativa…
-Sí. Les suministramos algunos elementos a incorporar en la nueva legislación, como las nuevas tecnologías, y ellos están de acuerdo. Valoramos lo que ha hecho el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que nos ha ayudado muchísimo en la UPEL, con nuevos laboratorios y sistemas. La valoración de la profesión docente debe quedar establecida en la nueva ley, no queremos vacíos en esa materia.
*** Después de Hugo Chávez, Rafael…
-Aquí –exclama Luis Marín-, tiene que haber un consenso, no puede seguir ese odio…
-Un alto grado de irracionalidad…
-Violencia, a veces.
-Violencia, de lado y lado… en los extremos.
-De ambos lados… Es preocupante.
-Usted, ¿dónde deja sus malestares… se siente de oposición?
-Sí. Yo soy totalmente de oposición, pero siempre hubo oposición entre adecos y copeyanos, con la gente de izquierda, siempre ha habido desacuerdos, pero no había ese tipo de violencia irracional, no existía. Eso vino posteriormente, después del amigo Hugo Chávez, Rafael… ja, ja, ja…
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SUMMA La Revista Universitaria de Venezuela.
Edición Nro. 3 - Caracas, Julio-Agosto 2005
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Estima Richard Tucker Loero
director académico del IUTIRLA y presidente de ANICUP
"Técnicos superiores universitarios
tienen asegurado su mercado de trabajo"
• Este es un sector sumamente importante para la educación superior venezolana y el desarrollo del nacional
• Colegios e institutos universitarios públicos y privados han “demostrado su plena vigencia, con más de treinta y tres años de actividad… Han dado una definitiva respuesta a las necesidades profesionales del país, ya que atienden carreras sumamente novedosas y la formación técnica que se les da les permite estar más en contacto con el proceso productivo”.
• El IUTIRLA es una institución muy sui generis, porque nace el 26 de octubre de 1943, a instancia y pedido de la Cámara de Industriales de Caracas, que en ese entonces presidía el doctor Oscar Machado Zuloaga
• “Hay que aplaudir la creación de los institutos universitarios (1973), pero hay que, de verdad, lamentar la desaparición de las escuelas técnicas”
MANUEL ISIDRO MOLINA
summauniversitaria55@yahoo.com
Foto: Edgardo "Yayo" Agüero
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Sus preocupaciones fundamentales están concentradas en el desarrollo docente, administrativo y tecnológico del Instituto Universitario de Tecnología Industrial “Rodolfo Loero Arismendi”, del cual es Director Académico Nacional, y en la consolidación institucional de la Asociación Nacional de Institutos y Colegios Universitarios Privados (ANICUP), que preside desde su fundación. Simultáneamente, ejerce la copresidencia de la Comisión Nacional de Educación de Fedecámaras. Conversamos con Richard Gustavo Tucker Loero, en el rectorado del IUTIRLA, ubicado en el Centro Empresarial Eurobuilding, en Caracas, grato intercambio de opiniones en torno a las actividades privadas en educación superior y otros temas de interés.
-Este es un sector sumamente importante para la educación superior venezolana. Yo presido la ANICUP, desde hace ocho años, y quisiera entregarle a otro el cargo, este mismo año.
Explicó que los colegios e institutos universitarios, establecidos legalmente durante el primer gobierno del presidente Rafael Caldera (1969-1974), surgen bajo influencia de las experiencias de países desarrollados: “ya las carreras tradicionales en las universidades van agotando su esquema, van teniendo serios problemas de desempleo, y así como sucedió en Estados Unidos con lo que se conoce como ‘comiunity coleges’, institutos universitarios que forman profesionales en carreras cortas, igual sucedió en el caso francés con los “IUT”, institutos universitarios tecnológicos que egresan profesionales en carreras cortas, dirigidos a áreas prioritarias del desarrollo y necesidades que van surgiendo en determinados momentos”.
***PLENA VIGENCIA
Cree que desde los años setenta del siglo pasado, éstos centros de formación universitaria han “demostrado su plena vigencia, con más de treinta y tres años de actividad, tanto los públicos como los privados… Han dado una definitiva respuesta a las necesidades profesionales del país, ya que atienden carreras sumamente novedosas y la formación técnica que se les da les permite estar más en contacto con el proceso productivo”.
-¿El IUTIRLA es uno de los principales antecedentes?
-El IUTIRLA es una institución muy sui generis, porque nace el 26 de octubre de 1943, a instancia y pedido de la Cámara de Industriales de Caracas, que en ese entonces presidía el doctor Oscar Machado Zuloaga. En esa Venezuela de los años cuarenta, estos industriales tenían la preocupación de que a pesar del desarrollo petrolero, petroquímico y farmacéutico, en ninguna parte se formaban químicos. En Venezuela no se estudiaba química, en ninguna de las cinco o seis universidades que existían para la época. Entonces, encomendaron al científico e investigador doctor Rodolfo Loero Arismendi diseñar el plan de estudio… Se crea la Escuela de Química Industrial de Caracas, fue una escuela gratuita durante más de quince años, recibía financiamiento, subsidio de la Cámara de Industriales, del Ministerio de Educación, del Ministerio de Fomento y de las empresas petroleras transnacionales… Allí se formaron los profesionales que iban a trabajar en la industria petrolera, la industria del plástico… Diez o quince años después, fue que crearon la Escuela de Química en la Universidad Central de Venezuela. El mérito es que fue la escuela pionera en la enseñanza de la química en Venezuela, a nivel superior.
*** ESCUELAS TÉCNICAS, UBV Y MES
-¿Se considera a esa Escuela de Química como el antecedente del IUTIRLA?
-Claro, porque cuando en el año 1973, por decreto del presidente Rafael Caldera, se eliminan las escuelas técnicas industriales y se crean los colegios e institutos universitarios tecnológicos, esa Escuela quedó sin ningún asidero, porque no era un instituto universitario, los títulos los otorgaba el Ministerio de Educación, sin prefijos: “Químico Industrial”. Entonces, se transforma en un instituto universitario de tecnología y se le da el nombre de su fundador Rodolfo Loero Arismendi.
-Ése es uno de los grandes “pecados” que le reclaman a la primera gestión presidencial del doctor Rafael Caldera, la eliminación de las escuelas técnicas…
-Eso es terrible, porque por una parte hay que aplaudir la creación de los institutos universitarios, una verdad que tenía que venir: hoy estamos viendo procesos en Latinoamérica, como el caso de Argentina, donde el 54 por ciento de los estudiantes de educación superior están en los institutos tecnológicos, en Colombia el crecimiento también es importante, porque ahí es donde hay más empleo y más áreas que atacar; en Venezuela, hoy tenemos más del 36 por ciento, en institutos públicos y privados. Lo que quiero enfatizar es que hay que aplaudir la creación de los institutos universitarios, pero hay que, de verdad, lamentar la desaparición de las escuelas técnicas. Si recordamos, para la década de los años setenta, Venezuela tenía menores índices de desigualdad, y esas escuelas te formaban electricistas, plomeros, artesanos, mecánicos, y tenían un mercado de trabajo.
-El ministro de Educación de esa época, era Héctor Hernández Carabaño…
-Exactamente…
-Y la crítica articulada por diversos sectores, es que la medida generó un gran vacío en la formación del elemento técnico indispensable para el desarrollo industrial.
-Fue muy grave porque ni siquiera hoy en día, esto ha tenido un repunte. Nos llama mucho la atención que el gobierno actual ha creado universidades, como la Universidad Bolivariana de Venezuela, que va a atender la demanda de las mismas carreras que ofrecen las universidades autónomas y las universidades privadas. Y se olvidó del sector de los institutos universitarios y de desarrollar las escuelas industriales bolivarianas, adonde podrían acceder jóvenes de los estratos más pobres y cubrir la demanda laboral en ese sector intermedio.
-¿Por qué la UVB viene resultando la malquerida de la educación superior?
-Pienso que no ha habido tiempo de evaluarla realmente en sus alcances. Hemos visto, hasta ahorita, que han pasado en poco tiempo, tres rectores. Lo que sí veo es que las carreras que ofrece no son novedosas, no se compadece con las necesidades de los desarrollos regionales del país.
-En estos días, me encontré con un estudiante de comunicación social de la UVB, carnetizado desde enero, y no había comenzado clases…
-Son otros factores que influyen en esto. Se ha hablado mucho de mejorar la calidad, siempre el enfrentamiento es masificación o calidad. Quizá se han ido un poco más hacia la masificación que hacia la calidad. Pero, si en realidad se quiere adiestrar, formar y capacitar a los sectores más rezagados, deberían abrir escuelas técnicas industriales para formación en áreas artesanales, con alta especialización y altamente competitivos, lo mismo que vemos en Estados Unidos: allá, un plomero que esté certificado, un soldador certificado, o un carpintero, un buen barbero, tienen demanda y remuneración muchas veces igual a un ingeniero. Y aquí lo estamos viendo, tú contratas a un buen plomero o un electricista experto, y muchas veces ganan más que un profesional universitario. Imagínate cómo se solucionarían problemas sociales en los barrios, si los jóvenes se forman en mecánica, albañilería, etcétera.
-¿Cómo se han desarrollado las relaciones con el Ministerio de Educación y, ahora, el Ministerio de Educación Superior?
-Ha habido cambios, cambios muy serios. Antes la relación era con la Dirección General Sectorial de Educación Superior del Ministerio de Educación. Luego se creo el Ministerio de Educación Superior, y lo vimos con mucha complacencia porque creímos que iba a haber mayor atención hacia nuestro sector. En sus inicios, cuando estaba a cargo el doctor (Héctor) Navarro, fluía mucho la información. Posteriormente, con los cambios habidos recientemente, se ha distanciado, entendemos que por tantas responsabilidades que tienen el ministro (Samuel Moncada) y los viceministros, sobre todo uno de ellos que fue nombrado rector de la Universidad Bolivariana. No tenemos una relación fluida, a veces tenemos problemas…
-¿Y con la OPSU?
-Con la OPSU, lo que tenemos es la obligación de enviarles unas estadísticas semestrales.
-¿No reciben apoyo técnico de la OPSU?
-No, no.
-¿Los informes anuales sí los reciben?
-Sí. Cuando nosotros los solicitamos nos los envían. Nosotros lo que hacemos en enviarles las estadísticas, y ellos son muy celosos en eso: estudiantes inscritos, sexo, edad…
*** A LA COMUNIDAD EDUCATIVA PRIVADA
-¿Qué le plantearía a sus colegas de los institutos y colegios universitarios privados?
-Mantener la unión de ANICUP, una organización muy importante, que vela por los intereses de todo el sector, que participen en nuestras asambleas y encuentros, pues es una forma de hacer valer lo que realmente somos: centros universitarios de primera línea, que están cumpliéndole a Venezuela con más de doscientos mil técnicos universitarios egresados, en ramas prioritarias para el desarrollo nacional.
-¿No siente que, tal vez por la percepción pública, los institutos universitarios hayan estado graduando “profesionales de segunda”…?
-Realmente no es así. Si ves los avisos de empleo publicados en la prensa, hay una cantidad enorme de empresas solicitando técnicos superiores, y en muchos casos solicitan ingenieros, licenciados o técnicos superiores… Muchos de nuestros pasantes terminan quedándose en las empresas, y tenemos bolsas de trabajo porque las empresas constantemente nos están solicitando personal especializado, egresados o estudiantes de los últimos semestres.
-¿Cuál sería su mensaje a los estudiantes?
-Que sean constantes y crean en la institución, que valoren lo que saben y lo que aprenden, que tengan en cuenta que el verdadero examen final es en el mercado de trabajo, donde tan importante es el conocimiento técnico de las materias como la honestidad, la puntualidad, la seriedad y la responsabilidad, que las tomen muy en cuenta a la hora de su ejercicio profesional.
-¿Y a los profesores?
-Felicitarlos por su trabajo, una labor muy importante, están construyendo patria. Son personas que tienen que entregarse con idoneidad a esa responsabilidad que tienen, hacerlo cada día mejor, y que se sientan cada día más orgullosos de su institución, como nosotros nos sentimos orgullosos de nuestros docentes.
*** La ANICUP nace en Margarita
“La Asociación Nacional de Institutos y Colegios Universitarios Privados (ANICUP) se creo por pedimento del sector. Estábamos, en 1996, en la sede del IUTIRLA en Margarita, realizando una reunión convocada por el Ministerio de Educación, sobre el desarrollo de los Departamentos de Investigación, Extensión y Postgrado de los colegios e institutos universitarios. El grupo de los representantes de los institutos privados nos formamos una inquietud: no teníamos quien nos representara ante el sector público, desde el punto de vista empresarial, ante las decisiones que toman, y se decide crear una asociación .En esa época, me eligen a mí como presidente y actualmente la ANICUP agrupa a más de treinta institutos privados, más del setenta por ciento de los colegios e institutos universitarios privados de Venezuela”.
-¿Y por qué los otros no se afilian?
-Eso, sí no lo sé.
-¿Hay condiciones muy exigentes?
-No, no hay condiciones muy especiales. Hay institutos que no se afilian, pero siempre sus representantes asisten a las reuniones. Hacemos reuniones constantemente, de actualización, damos a conocer cuáles son las políticas del ministerio. En octubre, tendremos la próxima reunión ordinaria.
-¿Cuáles son los principales temas de la agenda?
-Siempre hay temas importantes: la Ley Orgánica de Educación, la Ley de Educación Superior, la situación del sector, temas laborales, financieros, técnicos, docentes.
Richard Tucker, a requerimiento del periodista, dijo estar pensando en declinar el cargo gremial, dar paso a otro dirigente de los institutos privados, pero no sabe… después de ocho años ejerciendo la presidencia de la ANICUP.
*** Temas espinosos
Tucker Loero no eludió temas espinosos como las bajas remuneraciones de los docentes (Bs. 7.500 por hora de clase), las insuficiencias de infraestructura, la aglomeración de alumnos por aula y el cobro de altas matrículas:
• En cuanto a la planta física, la mayoría de los institutos privados ha buscado mejorar sus instalaciones. En el caso específico del IUTIRLA, tenemos ya veinticuatro sedes, de las cuales más del ochenta por ciento son propias, muy modernas, dotadas con aire acondicionado central, diseñadas con fines educativos, son sedes modelo, no solamente por el mantenimiento y la belleza arquitectónica, sino que están muy bien dotadas. En otras sedes, por supuesto, hay dificultades, como en Caracas, donde hay dificultades para conseguir terrenos apropiados y contar con los permisos y hasta la autorización de la asociación de vecinos. Puede haber problemas, en general, pero por la misma competitividad, están obligados a mejorar sus instalaciones.
• Con respecto a la parte salarial, las instituciones no pueden ofrecer un salario muy elevado a los profesores, a pesar de que tenemos un plantel muy calificado, la mayoría de ellos son profesores en otras universidades… Depende mucho de la contratación que hagan con el docente. Nosotros (IUTIRLA), hasta ahora, hemos procurado hacer los incrementos, sobre todo los del Ministerio del Trabajo, pero eso está directa y proporcionalmente ligado a la matrícula: si nosotros tenemos que pagar mucho más la hora, obviamente, tenemos que aumentar mucho más la matrícula, y eso recae en los estudiantes. Pero a pesar de eso, el profesorado nuestro se mantienen contento porque goza de todas y cada una de las bondades que le ofrece la Ley del Trabajo, utilidades, bonificaciones. El trabajo decente tiene una ventaja, si se quiere, que son los lapsos de vacaciones intersemestrales, que siguen siendo remunerados, y muchos de estos docentes lo son también en universidades públicas y privadas, y les ha servido de complemento en sus ingresos.
• Lo máximo que debe haber por aula son cincuenta estudiantes, que ya es difícil manejarlos por un docente. El profesor que tenga muchos estudiantes va a tener una dificultad enorme, se pierde la efectividad del proceso educativo. En los institutos universitarios, muy pocos casos hay, quizás en sus orígenes… Debe fijarse la política de no excederse, primero por respeto al docente y también por respeto a los estudiantes, imagínate, preparar y dar clases, corregir los exámenes, atender a los alumnos, sería algo interminable.
*** Convenio IUTIRLA-USR
“Existe un convenio entre el IUTIRLA y la Universidad Simón Rodríguez… mediante el cual los estudiantes nuestros graduados técnicos superiores, a través de un proceso de acreditación, la USR le reconoce las materias que aprobadas en seis semestres y continúa estudios a objeto de obtener la licenciatura. Todo se realiza en las instalaciones del Instituto, el IUTIRLA lleva la responsabilidad administrativa y la Simón Rodríguez, la responsabilidad académica, con profesores de la USR y en algunos casos, del IUTIRLA. El programa tiene ya, ocho años funcionando, y ya contamos más de cuatro mil egresados licenciados de la Simón Rodríguez, por este convenio, en varias especialidades.”
-¿Cuáles son?
-Licenciaturas en Administración, menciones en Informática, Recursos Financieros, Personal y Mercadeo, y la licenciatura en Educación.
Tucker Loero expresó interés en materializar convenios parecidos con otras universidades, como en el caso de la Universidad Central de Venezuela, en el área de la química, “en la que nosotros somos pioneros… pero no ha habido respuesta.”
El IUTIRLA reúne semestralmente su Consejo Directivo Nacional. El próximo será realizado en Cumaná, a fin de año, cuando revisarán las materias pendientes, problemas, soluciones y proyectos, dando seguimiento a lo tratado en la reunión de Punto Fijo, en julio pasado.
Sus directivos estiman en cerca de cien mil los egresados del Instituto, actualmente atienden 32 mil estudiantes de pregrado y 5 mil cursantes de las licenciaturas dentro del convenio con la USR. La planta docente suma unos 2.500 profesores y profesoras con formación universitaria, y el trabajo administrativo y de mantenimiento ocupa a unos 800 empleados y obreros.
*** Especialista en educación superior
y andragogía
Richard Gustavo Tucker Loero (47) es técnico superior en Administración Industrial (IUTIRLA), licenciado en Administración de Recursos Materiales y Financieros (USR), magíster scientiarum en Planificación y Administración de la Educación Superior (Universidad Rafael Urdaneta) y doctor en Andragogía por el Instituto Internacional de Andragogía (INSTIA). Docente del IUTIRLA, ha dictado conferencias y cátedras en universidades de Estados Unidos (Miami), República Dominicana y Colombia. En la institución que dirige, ha sido bibliotecario, docente, subdirector académico (1982) y director académico nacional (1986), cargo que desempeña actualmente.
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SUMMA La Revista Universitaria de Venezuela.
Edición Nro. 4 - Caracas, Octubre 2005
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